Las plantas comunes más tóxicas para tu mascota

Muchos propietarios de mascotas también son amantes de las plantas y desarrollan grandes habilidades en la jardinería al punto de poder llenar sus casas, balcones, terrazas y jardines con abundantes flores, árboles y otras maravillas botánicas. Pero, aunque ciertamente es un panorama hermoso el estar rodeado de tantas plantas, hay algunas que pueden llegar a ser muy dañinas para los perros y las mascotas en general.

Aunque muchos no lo sepan, algunas plantas pueden llegar a ser tóxicas para las mascotas, ya que algunas contienen en todo su cuerpo o solo en algunos de sus componentes como hojas, raíces, semillas, bayas, bulbo, tallo o frutos sustancias que pueden ser la causa de trastornos leves, graves o incluso mortales si llegan a consumir estas partes de la planta.

Entre la lista de las plantas más peligrosas para las mascotas se encuentran:

Ortiga: es el nombre común de las plantas pertenecientes al género Urtica, pertenecen a la familia de las urticáceas y la mayoría de ella se caracteriza por tener bellos urticantes que liberan sustancias alcalinas que producen escozor e inflamación en la piel.

Bayas de acebo: El acebo actualmente es una especie protegida en gran parte de Europa, por lo que no es común encontrarla en los hogares. Se trata de un arbusto de gran tamaño que necesita de un ambiente frío para desarrollarse bien. Es muy reconocido por sus hojas perennes y en los meses de invierno se viste con preciosas bayas rojas que suelen ser usados como elemento decorativo, pero que pueden ser tóxicas para los animales.

Dieffenbachia: Es un género de plantas tropicales perteneciente a la familia de las aráceas, son muy notables gracias a sus características manchas claras. Se han encontrado al menos 30 especies y la mayoría son utilizadas frecuentemente como planta de interior debido a su tolerancia a la sombra, Pero puede ser especialmente tóxica si es consumida por los gatos.

Otras plantas con propiedades o partes igual de contaminantes para los animales son: el muérdago blanco, la raíz del Ciclamen, las cebollas y el ajo, la poinsettia, llamada también la flor de nochebuena, las semillas presentes en el grano de cerezas, melocotones, almendras, manzanas y albaricoques, el jazmín, el tejo, el saúco, el laurel rosa, las hojas y los frutos de la hiedra inglesa, los tallos y las hojas de las prímulas, patatas sin madurar, los bulbos de los tulipanes, las hojas y el néctar liberado por las azaleas.

Pero ¿Cómo sabemos cuándo nuestra mascota ha sido intoxicada por alguna de estas plantas?

Los síntomas generalmente se presentan pocos minutos después de la ingestión accidental de una de estas plantas o frutos, suele comenzar con vómitos, diarrea, sialorrea, problemas cutáneos, circulatorios e incluso nerviosos.

¿Cómo determinar la gravedad de la intoxicación?

Cada caso es diferente y varía en función de algunos factores, partiendo desde el tipo de planta, la cantidad ingerida, el peso del animal, su edad y el tiempo que pase sin ser tratado debidamente. Es por esto que es importante ser rápido si nuestra mascota consume alguna planta tóxica, es mucho mejor si no se espera a que aparezcan los síntomas y se va directamente a una consulta veterinaria para determinar la gravedad del accidente.