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8 razones por las que comes normalmente pero sigues aumentando de peso

Engordamos no sólo por comer demasiado o mal o, en términos más generales, debido a los trastornos alimenticios. Entre las causas puede haber algunas que son poco o incluso desconocidas. Aquí están.

  1. Ir de compras con hambre

Ir de compras con hambre es un gran error que siempre debe evitarse: impulsados por el hambre, de hecho, podríamos llenar nuestro carrito con alimentos no saludables o que no necesitamos, pero que en ese momento nos gustan. Evitemos comprar cuando tenemos hambre y tengamos siempre una lista bien preparada, para no olvidarnos y centrarnos sólo en lo que necesitamos.

  1. Comer rápido

Comer a toda prisa, quizás delante del ordenador o caminando, es uno de los principales errores que cometemos y que nos hace ganar peso. De hecho, varios estudios han demostrado que comer rápidamente y sin concentrarse en la comida es un hábito que aumenta las posibilidades de ser obeso o tener sobrepeso. Esto sucede porque, en promedio, se necesitan por lo menos 20 minutos para desencadenar los procesos fisiológicos que comunican la sensación de saciedad y satisfacción con respecto a los alimentos ingeridos. Para evitar comer rápidamente, trate de dar pequeños mordiscos, masticándolos por lo menos 12 veces antes de tragar, y evite beber durante la comida.

  1. Beber muy poca agua

Especialmente en invierno, muy poca gente bebe la cantidad diaria de agua recomendada por los expertos, y este es uno de los mayores errores que podemos cometer y que nos lleva a ganar peso. Según algunos estudios, de hecho, nuestro cuerpo puede confundir la sensación de sed como una señal de hambre, e incluso una ligera forma de deshidratación puede dejarnos con una sensación de hambre fuera de control. Además, un estudio británico ha demostrado que beber dos vasos de agua justo antes de una comida hace que se consuma un promedio de un 22% menos de calorías, mientras que beber medio litro de agua media hora antes de las comidas principales ayuda a perder un promedio de 1,3 kilos más que los que se sientan a la mesa sin beber agua antes. Así que recuerda beber dos vasos de agua antes de cada comida y, en los momentos del día en que tenga hambre, intente beber antes de comer.

  1. Usar platos grandes

Numerosos estudios han demostrado que el tamaño de los platos que usamos para comer tiene un gran impacto en nuestra cintura. Si comemos en platos grandes, tendemos a no prestar atención al tamaño de las porciones, y terminamos comiendo demasiado y consumiendo hasta un 16% más de calorías. Para evitar ganar peso sin darse cuenta, basta con comer en platos más pequeños: de esta manera, el ojo es engañado por un plato lleno, aunque sea más pequeño.

  1. No dormir lo suficiente

No descansar lo suficiente y, más generalmente, la falta de sueño son situaciones estrechamente relacionadas con el aumento de peso. Entre los muchos estudios realizados al respecto, una investigación americana ha analizado los hábitos de sueño de más de 68.000 mujeres, encontrando que las mujeres que dormían menos de 5 horas por noche desarrollaban un riesgo muy alto de aumentar de peso en comparación con las que dormían al menos siete. Además, los que duermen poco o mal acumulan grasa visceral, la más peligrosa para nuestra salud. Dormir al menos siete horas por noche es por lo tanto fundamental para nuestra salud psicofísica y para evitar aumentar de peso. Si tiene dificultades para dormir, siga las reglas de «higiene del sueño», que son útiles para mejorar la forma en que duerme y optimizar sus horas de sueño.

  1. No comer suficientes proteínas

Comer suficientes proteínas es esencial para evitar el aumento de peso: nos ayuda a sentirnos llenos durante más tiempo, lo que nos lleva a comer menos, mantiene a raya la grelina, la hormona que provoca el hambre, y ayuda a acelerar el metabolismo y a preservar la masa muscular, dos factores cruciales para mantenerse en línea.

  1. No comer suficiente fibra

Además de ser esencial para nuestra salud, la fibra es un elemento clave para mantenerse en forma y no engordar, porque induce una sensación de saciedad durante más tiempo y reduce la absorción de grasa y azúcar. Un estudio, por ejemplo, demostró que comer 14 gramos extra de fibra al día disminuyó la ingesta de calorías en un 10 por ciento. La fibra se encuentra principalmente en las frutas y verduras, así como en los granos enteros, por lo que comer cinco porciones al día de frutas y verduras es muy importante para evitar el aumento de peso.

  1. No tener suficiente descanso

Tener muchos compromisos diarios y llevar una vida estresante puede limitar severamente los momentos que podemos dedicar al descanso; sin embargo, si no podemos relajarnos, el estrés aumenta, y esto nos lleva a ganar peso. Sentirse estresado todo el tiempo conduce a más alimentos reconfortantes, que son alimentos grasos y apetitosos que ayudan a aliviar la ansiedad pero también nos hacen engordar y aumentan la grasa visceral. Encontrar tiempo para dedicarse a uno mismo y a sus hobbies y pasiones es, por lo tanto, muy importante. Sin embargo, si todavía no puede relajarse, puede ser útil tomar una clase de yoga o de meditación.

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