Las tarjetas de crédito están a punto de cambiar gracias al Covid y al TikTok

Después de décadas, las tarjetas de crédito y débito están a punto de cambiar de forma, aquí se explica cómo y por qué serán diferentes.

Los pagos electrónicos están superando poco a poco a los realizados con dinero en efectivo, tanto en Estados Unidos como en Europa y, entre ellos, crecen los pagos sin contacto: ya no es necesario introducir la tarjeta de crédito o débito en el aparato, basta con acercarla para pagar (y, desde este año, hay nuevos límites y umbrales para estos pagos).

Estos cambios en los pagos cotidianos están a punto de provocar nuevos y mayores cambios en las tarjetas de crédito que, en pocos años, ya no serán como las conocemos hoy. Los primeros experimentos se remontan ya a 2018, en Estados Unidos, pero ahora los principales actores del mercado de los pagos electrónicos parecen haberse convencido de seguir adelante. ¿De qué estamos hablando? Sobre el aspecto de las tarjetas de crédito que, después de décadas, pronto cambiará: las tarjetas de crédito del futuro, de hecho, tendrán un diseño vertical y ya no horizontal. Para impulsar a los circuitos de pago y a los bancos en esta dirección estuvieron el Covid y la difusión de aplicaciones para teléfonos inteligentes como Instagram y TikTok.

¿Por qué las tarjetas de crédito están a punto de cambiar?

El punto de partida del próximo cambio en la forma y el diseño de las tarjetas de crédito es la adopción masiva de los pagos sin contacto, estimulada en gran medida en los últimos meses por la emergencia del Covid-19 que sugirió a muchos mantener una distancia segura incluso durante el pago.

Partiendo de este supuesto, surge una nueva necesidad técnica: hacer más efectivo el pago sin contacto, en detrimento del que se realiza con contacto entre tarjeta y punto de venta. Desde hace algún tiempo no es necesario «pasar» la tarjeta, gracias al chip integrado, y ahora se está trabajando para mejorar la transmisión inalámbrica entre la tarjeta y el POS.

Las tarjetas de crédito y débito que pueden utilizarse con lectores sin contacto tienen un pequeño símbolo que se asemeja al logotipo de Wi-Fi y cuentan con antenas en su interior que permiten la comunicación a 3-5 centímetros de un terminal de pago.

Estas antenas no pueden verse por fuera, pero suelen estar situadas en el perímetro de la tarjeta de pago sin contacto. Por lo tanto, con el diseño actual, el titular de la tarjeta no puede estar seguro de dónde están colocadas las antenas y, como resultado, es muy probable que al sostener la tarjeta en su mano toque al menos parte del perímetro bajo el que está colocada la antena.

Por eso, muy a menudo, cuando el sistema sin contacto no funciona, se saca la tarjeta de los bordes sujetándola entre el pulgar y el índice y, como por arte de magia, el pago pasa. Simplemente no hay que tocar la antena.

¿Cómo serán las nuevas tarjetas de crédito?

Todo esto deja claro porque los grandes circuitos de pago internacionales y los bancos van a introducir nuevas tarjetas de crédito con diseño vertical y no horizontal: de esta forma es posible concentrar la antena en la zona que rodea al chip, dejando libre el otro lado de la tarjeta para que el usuario pueda sujetarla cómodamente sin hacerle pantalla a la antena.

Un primer experimento con este diseño ya lo hubo en 2018 en Estados Unidos, con el Discovery Bank. Incluso antes, PayPal había pensado en ello para crear una tarjeta débito recargable con un diseño vertical. Desde enero de 2021, Bank of America ha comenzado a distribuir las primeras tarjetas verticales a sus clientes.

¿Por qué Instagram y TikTok?

Por último, además de las razones técnicas y sanitarias, la revolución de las tarjetas de crédito y débito que se avecina en los próximos meses tiene también razones psicológicas.

Daniela Jorge, vicepresidenta de diseño de PayPal Holding, lo explicó claramente en una entrevista con Bloomberg: «La orientación vertical tiene su origen en la forma en que el cliente maneja la tarjeta. Y con aplicaciones como Instagram y TikTok, el mundo que nos rodea se está acostumbrando a la orientación vertical».

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