¿Las viseras plásticas realmente funcionan para evitar el contagio por coronavirus?

Cada día vemos que aumenta más el uso de las viseras plásticas para protegerse contra el coronavirus. Pero mucha gente se pregunta si realmente funcionan, veamos qué dicen los expertos.

Este mecanismo ha comenzado a ser utilizado con mayor frecuencia, pero surgen preguntas sobre su eficacia. Los expertos quisieron responder a las dudas que han surgido en las últimas semanas sobre este tema, recordando en primer lugar que es una herramienta complementaria a las máscaras y otros equipos de protección personal.

Veamos si realmente funcionan y si son útiles para prevenir la transmisión del virus.

Coronavirus, ¿funcionan las viseras plásticas?

En la fase 2 de la emergencia del coronavirus, el uso de máscaras y guantes será esencial para prevenir nuevos brotes. Entre los instrumentos que se utilizan cada vez con más frecuencia están las viseras de plástico, que hasta hace poco eran de uso exclusivo de los médicos de las salas de COVID-19.

¿Pero estos dispositivos funcionan realmente? Los expertos tienen mucho interés en señalar que principalmente son sólo secundarias a la máscara y no una alternativa. Además, como señaló el virólogo Fabrizio Pregliasco de la Universidad de Milán, son principalmente útiles para defenderse de los aerosoles, sólo parcialmente de las gotas y gotitas. Ciertamente siguen siendo una protección adicional, especialmente en espacios cerrados, también porque protegen las membranas mucosas de los ojos, una de las formas en que el virus entra.

Pros y contras de la visera protectora

Actualmente no hay suficientes estudios sobre los riesgos de estos dispositivos, mientras que la mayoría de las mascarillas están diseñadas y se utilizan para contener las gotas expulsadas de la boca.

Investigadores de la Universidad de Iowa pudieron demostrar que las viseras bloqueaban el 70% de las partículas de aerosol en media hora de exposición. El problema es que no se cree que éste sea el método de transmisión preferido para el SARS-COV-2.

El estudio que hace hincapié en las posibles ventajas de utilizar este equipo de protección personal diferente entre la población que no participa en el trabajo manifestaron también que estas son fácilmente lavables, reutilizables y cómodas de llevar.

En un artículo publicado por la revista JAMA se explica finalmente que para ser realmente efectivos las viseras de plástico deben extenderse hasta debajo de la barbilla y detrás de las orejas y que no debe haber espacio entre la cara y el plexiglás.