Lavar a mano o con lavavajillas: ¿qué gasta más?

¿Después de la cena te encuentras lavando los platos a mano creyendo que desperdicias menos agua? Pues bien, debes pensarlo mejor y empezar a usar el lavavajillas: parece que con el mismo número de platos a limpiar, el lavavajillas consume en promedio la mitad del agua y una cuarta parte de la electricidad necesaria para lavar el mismo número de platos a mano, siempre que se utilice un aparato de bajo consumo y que el lavado se haga a plena carga.

Esto fue determinado por un estudio científico realizado por la Universidad de Bonn, Alemania, según el cual se necesitan unos 103 litros de agua para lavar a mano los platos utilizados en una cena para 12 personas, en comparación con los 15 litros utilizados para una carga completa de un lavavajillas de nueva generación. Así que lavar los platos a mano no es tan respetuoso con el medio ambiente desde el punto de vista del consumo.

Si quieres ahorrar agua en tu hogar, lo ideal es que realices un buen uso de tu lavavajillas. Para ello te proponemos que sigas los siguientes consejos:

– Cuando se pone un lavavajillas lo ideal es cargarlo al 100%.

– Asegúrate de que los cubiertos y recipientes estén colocados de una manera que no le    impidan realizar bien su trabajo.

– Utiliza el programa ECO, reducirás el consumo energético y de agua, que según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) permite ahorrar entre un 20% de electricidad y un 16% de agua.

– Utiliza lavavajillas catalogados en su etiqueta energética como clase A+++.

– Lo más sucio colócalo en la bandeja inferior, es donde los surtidores de agua tienen más intensidad.

– No enjuagues los platos antes de meterlos en el lavavajillas, supone un gasto de agua innecesario. Eso sí, quita todos los restos posibles y, así, el lavaplatos no se ensuciará y el mantenimiento será más fácil.