Leche de soja: beneficios y usos

La leche de soja es considerada por muchos como un excelente sustituto de la leche de vaca, por lo cual es muy recomendada para personas que son intolerantes a la lactosa, para los que tienen una dieta vegana o simplemente para quienes desean variar entre leches animales y vegetales.

Se extrae de la maceración de sus semillas en agua. Durante más de 5000 años la soja se ha utilizado en Asia para hacer harina de soja o salsas. Existen cuatro tipos de esta legumbre: verdes, amarillas, negras y rojas. Las verdes son ricas en clorofila, las negras y amarillas son excelentes para los riñones y el bazo, pero las más utilizadas son las rojas.

La leche de soja es rica en proteína vegetal, por lo tanto, es baja en calorías y grasas. En realidad, nuestro cuerpo es capaz de digerirla mucho mejor que la leche de vaca. No solo se utiliza como bebida, sino también para dulces, helados o cualquier otra receta que implique el uso de leche.

Dentro de sus propiedades encontramos: fibras, proteínas vegetales, grasas, carbohidratos y vitaminas. Sin embargo, no contiene gluten y tiene pocas calorías, en consecuencia, es ideal para las dietas de adelgazamiento.

Beneficios de la leche de soja

Por ser rica en vitamina K, permite contrarrestar la reducción de tejido óseo, un problema que con el pasar del tiempo causa osteoporosis. Además, ayuda a mantener bajos los niveles de glucosa y lucha contra la retención de agua, estimulando la diuresis.

Algunas sustancias presentes en este tipo de leche vegetal, ayudan a eliminar la grasa evitando que se acumule en el hígado. En consecuencia, se debe tener una buena y sana alimentación para evitar problemas de salud como lo es la insuficiencia hepática. También, los síntomas de gastritis se pueden aliviar consumiendo esta nutritiva leche.

Asimismo, es recomendada para deportistas, pues estimula los músculos, una excelente noticia para aquellos que simplemente quieren mantenerse en forma.

Estos pueden ser sus efectos secundarios

Cuando se consume en cantidades demasiado altas, podría ocasionar algunos efectos secundarios en nuestro organismo. Al ser un alimento de alto contenido en fibra, puede favorecer la diarrea, junto con otros síntomas como la hinchazón abdominal y flatulencias.

No debe ser ingerida por aquellas personas que padecen problemas renales o candidiasis. De hecho, esta micosis ya sea que se presente de forma íntima u oral, puede incrementarse con la ingesta de algunos alimentos. Además, se debe tener mucho cuidado porque puede interactuar con algunos fármacos como los que se usan en los tratamientos de la glándula tiroides o con las terapias contra ciertos tumores.