Salud

Lo que debes saber sobre las cirugías para perder peso

Las cirugías para perder peso consisten básicamente en la reducción del tamaño del estómago, lo que ocasionará que tengas sensación de saciedad con menos comida y perderás peso inevitablemente. A continuación, te explicaremos de qué forma y cuáles son las diferentes alternativas.

¿Quiénes califican para esta cirugía?

Si tu problema de sobrepeso consiste en solo 5 o 6 libras de más, la cirugía no es la mejor manera de perder peso. Incluso, aquellas personas que se catalogan obesas, esta opción es la última en la lista para conseguir un peso adecuado.

Por eso, antes de optar por una cirugía gástrica, el médico recomendará un programa alimenticio adecuado y la práctica de ejercicios constantes para quemar calorías. En última instancia, si ninguna de estas opciones resultó, es posible que el doctor recurra a la cirugía.

El factor principal para optar por esta cirugía es tener un Índice de Masa Corporal (IMC) por encima de 35, de lo contrario es muy probable que el médico rechace esta opción de pérdida de peso.

Beneficios de la cirugía

El principal beneficio de la cirugía gástrica es la eficiencia en la pérdida de peso. Además de ser rápida, puede alcanzar hasta los 50 kilos o más y sin mayores restricciones.

Otro de los beneficios es que es muy poco probable el riesgo del efecto yo-yo. Sin embargo, debes practicar una actividad física para mantener el peso ideal.

En diferentes estudios, se pudo determinar que de 5 a 25 años después de la cirugía, se obtuvieron resultados muy positivos en cuanto a la pérdida de peso, salud y calidad de vida.

Opciones disponibles de cirugía gástrica

Acá te presentamos tres alternativas de cirugías para la pérdida de peso:

●       La manga o gastrectomía

Consiste en un procedimiento quirúrgico sumamente restrictivo. Se lleva a cabo, extrayendo dos tercios de tu estómago para formar un tubo. De modo que el estómago se estira, reduciendo la producción de grelina, que es la hormona que regula el apetito, y enviará rápidamente los alimentos al intestino delgado.

Los médicos recomiendan este tipo de cirugía solo para aquellas personas que sufren de obesidad mórbida. Por otro lado, es rechazada cuando la obesidad no perjudica demasiado el estado de salud.

Entre los efectos de la operación, podemos mencionar, que tu apetito disminuirá considerablemente. Los kilos que perderás son mayores con este tipo de cirugía, pero irá ocurriendo con el transcurso de los meses.

●       Bypass gástrico

En esta cirugía, tu estómago es reducido a aproximadamente 100 ml, incluso menor que con la manga, creando un pasaje entre el intestino y el esófago para interrumpir la absorción de alimentos, que pasarán directamente al intestino delgado, reduciendo significativamente el apetito.

Uno de los efectos de esta operación, es que el pasaje creado durante la cirugía, hace que los alimentos dulces sean difíciles de digerir, esto te provocará náuseas y querrás evitar el azúcar automáticamente. Lo mismo ocurrirá con las grasas, ya que, al ser menos digeridas, el cuerpo no tendrá que asimilarlas.

El bypass es una de las cirugías más eficientes para la pérdida de peso, sin embargo, no es recomendable para personas con un problema grave de obesidad, ya que luego de la operación la pérdida de peso será demasiado rápida y pueden aparecer algunas deficiencias vitamínicas. Además, un nutricionista debe asesorarte, para plantear una dieta que reduzca los vómitos producidos por las náuseas.

●       El anillo gástrico

Este procedimiento es altamente restrictivo, pero rápido, ya que solo se modifica la fisiología del estómago. El anillo es colocado en el centro del estómago, convirtiéndolo en un reloj de arena. Esta banda gástrica es ajustable después de la operación, de modo que puede ajustarse para controlar la pérdida de peso.

Con este método, podrás alcanzar la saciedad rápidamente, ya que el estómago se contrae, evitando que pueda acomodar tanta comida a la vez. En esta cirugía tendrás que adoptar nuevos hábitos alimenticios como comer más lentamente y en pequeñas cantidades.

El principal riesgo de esta operación es que puede recuperar el peso perdido que puede llegar a ser hasta de un 50%, incluso puedes llegar a obtener más libras de las que perdiste.

El médico puede recomendar esta operación si tu obesidad ha sobrepasado los 3 años, luego de asegurarse de que las dietas y actividades físicas no fueron eficientes para que perdieras el peso necesario. Aquellos con un IMC mayor a 40 o 35; así como personas con complicaciones de diabetes, son los aspirantes ideales para la colocación de una banda gástrica.

Antes de recurrir a cualquiera de estos métodos, tu médico debe recetar dietas y ejercicios que te hagan perder peso. Si esto no fue suficiente, conversa con él acerca de las opciones de cirugía gástrica que hay disponible.

 

 

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