Los 10 mejores consejos para comprar una bici de segunda mano

Al contrario de lo que pasa con los coches, la mayoría de las personas que venden su bicicleta es porque no la usan y eso hace que se encuentren precios y ofertas de los más interesantes.

Una buena opción para tener una bicicleta es comprar una de segunda mano. Con paciencia y un poco de suerte uno puede hacerse dueño de una muy buena bicicleta a un valor más económico de lo que costaría comprar una nueva.

Como podremos saber todos, la compra de una bicicleta de segunda no es algo para tomar a la ligera, ya que, si vamos a invertir una considerable suma de dinero, buscaremos que cada peso sea bien invertido y que quedemos a gusto con el negocio.

Así que toma nota de estos consejos para comprar una bicicleta de segunda:

Lo primero y más importante es asegurarte de que la bicicleta no es robada, por eso evita en la medida de lo posible comprarla en mercadillos o a vendedores que no puedan acreditarte que es bicicleta es efectivamente suya, con un contrato de compraventa, una fotografía antigua, etc.

Tipo de bicicleta: tenemos que considerar antes de adquirir una bicicleta, ya sea nueva o usada, es dedicar un tiempo a pensar que tipo es el que se adapta mejor a nuestras necesidades. Para encontrar nuestra bicicleta, tenemos que buscar entre una gran gama de estilos, modelos, número de velocidades, tipo de frenos, talla, etc. Decide el tipo de bici que quieres: tamaño de ruedas, recorrido de la suspensión, material del cuadro.

Dónde buscar una bicicleta usada: existen varios lugares en los que podemos buscar una bicicleta de segunda mano: internet, conocidos y amigos, tiendas que toman bicicletas usadas a cuanta de una nueva y venden las usadas, trueques de bicicletas.

Adquiere el modelo más nuevo posible. Las bicis con la última tecnología tendrán un valor de reventa superior. Por supuesto, los modelos más antiguos serán más económicos.

Comprueba las suspensiones, tanto la horquilla como el amortiguador trasero. Si están muy arañados no es una buena señal. Pregunta cuándo fue la última vez que se llevó al taller.

Probar la bicicleta: para hacerse una idea de cómo se comportará la bicicleta una vez comprada, y de que todo va bien, lo mejor sería probarla antes. En una pequeña salida o una vuelta. Es posible intentar detectar si los frenos no van bien, escuchar crujidos o notar holguras, como va la suspensión o el ajuste de los cambios.

Estado general: el estado general de la bicicleta es importante. El hecho de que la bicicleta esté oxidada, con las llantas desinfladas y con la pintura raspada, es una señal clara de que la bicicleta no fue cuidada y muy posiblemente tendrá otros problemas ocultos. Si la bicicleta se ve bien, con las llantas infladas y uno que otro rasponcito lo más seguro es que el dueño la trató bien y hay menos probabilidades de que traiga otros problemas.

Costo o valor: es muy importante el precio, imagina que la bicicleta cueste un valor y tú tengas un valor muy inferior a ese precio, eso te impediría realizar la compra. No hagas transferencias bancarias a menos que ya tengas la bici en tus manos. PayPal ofrece una buena protección en estos casos.

Si compras la bici a un vendedor lejano y te la tiene que enviar, ten en cuenta los costes de transporte y el posible pago de impuestos si viene del extranjero.