7 malos hábitos que te hacen envejecer

Usar exfoliantes demasiado agresivos: a menudo tendemos a creer que los peeling y exfoliantes son más efectivos para eliminar las células muertas y limpiar la epidermis. Sin embargo, estos son productos muy agresivos que a la larga pueden dañar la piel.

Descuidar los accesorios de maquillaje: una de las reglas de oro para la belleza de la piel es a menudo lavar y reemplazar los pinceles y esponjas de maquillaje. Sin embargo, hay una tendencia a mantener los mismos accesorios contenidos en los productos de maquillaje hasta que se agotan, poniendo así la piel en contacto con gérmenes y bacterias.

Usar protección solar solo en verano: otro mal hábito es proteger la piel de la cara con cremas específicas solo en verano. En realidad, los rayos UV también están presentes en invierno. La mejor opción es utilizar productos con un factor de protección solar adecuado incluso en climas fríos.

Usar los productos equivocados: un error muy común es usar productos no adecuados para el cuidado de la piel. Grasa, seca o mixta, cada piel necesita una atención especial y específica: en caso de duda, siempre es bueno contar con la opinión de un experto que pueda indicar con precisión el tipo de piel y los productos recomendados.

Tomar una ducha muy caliente: nada es más placentero que tomar una larga ducha caliente en invierno. Sin embargo, este es un mal hábito para la piel: el calor del agua puede dañarla y privarla de su capa protectora, haciendo áspera al tacto.

Utilizar siempre los mismos productos para el cuidado de la piel: con el tiempo, las características de la piel pueden variar considerablemente y, por lo tanto, la epidermis puede necesitar un cuidado diferente. Para mantener la piel joven, puede ser útil cambiar las cremas y sueros adaptándolos a las necesidades específicas del momento.

Enjuagar tu cara con agua demasiado fría: si, como hemos dicho, el agua caliente daña la piel, pero también el agua demasiado fría puede tener efectos negativos en la cara, ya que tiende a resecar la epidermis y a provocar molestas descamaciones.