Los 8 errores más comunes al hacer dieta

Ten cuidado con los hábitos alimenticios, ya que algunos no solo no ayudan a adelgazar, sino que pueden ser contraproducentes. Aquí están los 8 errores más comunes al hacer una dieta.

No desayunar

Grave error. ¿Por qué? El desayuno es la primera y más importante comida del día. Le da a tu cuerpo la energía necesaria para empezar el día. No comer en el desayuno es actuar “estúpidamente”, porque nos arriesgamos a una distribución anormal del déficit de energía. Ahora bien, igualmente importante es cenar. Se puede cenar ligero, pero no irse a la cama sin cenar, porque a media noche podemos sufrir las consecuencias.

Seguir el régimen de un amigo

Al momento que decidimos ponernos a dieta, la mejor opción es consultar a un especialista para que nos indique la dieta a seguir. Muchas veces, amigos, familiares o conocidos nos comenta una “dieta milagro” y sin pensarlo más, nos decidimos a llevarla a cabo y éstas no son equilibradas.

Renunciar a los hidratos de carbono

Es el peor error… Los hidratos de carbono son fundamentales para nuestro organismo y siempre deben estar presentes en cualquier dieta. Son la base de nuestra pirámide alimenticia, la «gasolina» que nuestro organismo necesita para ponerse en acción.

Saltarse una comida

Este error afecta principalmente a las personas que sufren de sobrepeso. Piensan que saltándose una comida van a perder peso, y están muy equivocadas. No desayunar o irse a la cama sin cenar, tiene efectos adversos para nuestra salud.

Cambios drásticos en la nutrición

Esta mala práctica también se aplica a las personas con sobrepeso. Puede perder peso rápidamente, llegando a una dieta con un número limitado de calorías. No intente averiguar si el contenido energético de la dieta es adecuado para su estilo de vida, ya que esto lleva a ataques de hambre. Es la respuesta de defensa más «natural» del cuerpo contra el hambre.

No controlar las cantidades

Esto ocurre con muchos de los alimentos sanos. Dentro de una dieta hay que tener claro cuáles son los alimentos libres (sin límite, tipo el brócoli, col, etc.) y los controlados (guisantes, zanahorias, patata, zumos…).

Picar entre comidas

Este es un problema epidémico que existe para la mayoría de nosotros. Este mal hábito suele ir acompañado de comidas calóricas, como las patatas fritas o las aceitunas. Si tenemos hambre, lo mejor es que tomemos un poco de fruta o un yogur para intentar calmar esa sensación hasta que llega la hora de la siguiente comida.