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Ajo: secretos para hacerlo más digerible

El ajo es un ingrediente esencial en muchos platos, pero a menudo nos juega una mala pasada. Descubramos cómo hacerlo más digerible con algunos pequeños trucos.

Este maravilloso ingrediente es muy importante en las preparaciones de deliciosas recetas. Sin embargo, muchas veces da que pensar por los problemas digestivos que causa en el organismo de muchas personas. Averigüemos cómo hacerlo más digerible con algunos pequeños trucos.

Así como la cebolla, el ajo es uno de los ingredientes que más se usan en las cocinas españolas y en todo el mundo. Esta planta bulbosa agrega un increíble sabor a las comidas, además de añadirles un olor peculiar, lo cual hace que los alimentos se vuelvan aún más deliciosos y atractivos.

A pesar de que el ajo se considera una planta llena de nutrientes que puede favorecer a la salud de las personas, para muchos digerirla es un poco complicado, y muchas ocasiones genera una sensación de pesadez en el estómago, además de provocar mal aliento.

Por lo general, los problemas con el ajo son causados por una mala cocción, por ejemplo: el ajo se puede digerir con más facilidad cuando se consume crudo, ya que contiene enzimas digestivas especiales que se deshacen cuando se cocina por mucho tiempo. Por esta razón, descubramos cuáles son los secretos y trucos para hacer que el ajo sea más digerible y poder disfrutar de sus beneficios sin tener ningún inconveniente.

A pesar de que para muchas personas el consumo de ajo crudo es bueno, para otros puede ser un verdadero problema, sobre todo para aquellos que sufren de acidez gástrica. En este caso, se recomienda evitar cocinarlo junto con alimentos especialmente ricos en grasas o dorarlo. Una buena opción para su consumo podría ser sin la cáscara.

Otro método efectivo para aprovechar las propiedades que contiene el ajo sin tener problemas para digerirlo, es mezclarlo con hierbas aromáticas frescas, por ejemplo: el orégano, el jengibre, el romero, la albahaca, la menta o el perejil. Otra alternativa podría ser utilizar plantas herbáceas como el cilantro, el anís y el hinojo. Al combinar estos componentes, se elimina el mal aliento y se vuelve más digerible debido a sus propiedades aromáticas y digestivas.

Se recomienda deshacerse del corazón del ajo, que es la parte interna que tiene un color verde y es la principal causa del mal aliento.

Otra cosa que debes tener en cuenta es la elección de este producto, es decir, que debes escoger ajos que estén frescos, ya que cuando se cocina con ajos viejos y amarillentos la digestión se vuelve más complicada.

La cocina también juega un papel importante. De hecho, el ajo se vuelve más complicado de digerir y también más pesado cuando se fríe o se dora. Si necesitas preparar un alimento freído y quieres utilizar ajo con el fin de aligerar un poco el alimento, agregalo después de haber cocinado los demás ingredientes.

También hay que tener mucho cuidado con la combinación de los alimentos. Por ejemplo: hay que evitar mezclarlo con alimentos con un alto contenido graso, ya que se corre el riesgo de hacer que las preparaciones se vuelvan más pesadas y, en consecuencia, difíciles de digerir.