Los alimentos ultra procesados causan envejecimiento prematuro

Un estudio presentado en el Congreso Internacional sobre la Obesidad expuso un aparente vínculo entre el consumo de alimentos ultra procesados y la muerte acelerada de los telómeros, los extremos de los cromosomas que se encargan de la edad biológica.

Todo parece indicar que existe una relación entre el envejecimiento biológico acelerado y el consumo excesivo de alimentos ultra procesados. Productos que cargan una larga lista de ingredientes con gran variedad de características y sabores, los cuales son cada vez más usados en la preparación de comida y que pueden tener serios efectos en la calidad de vida. Según este estudio, presentado en el Congreso Europeo e Internacional sobre la Obesidad, celebrado del 1 al 4 de septiembre y publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, refiere que aquellos que consumen más de 3 porciones de alimentos ultra procesados ricos en aditivos al día, tienen el doble de probabilidades de tener telómeros más cortos y débiles. Dicho de otra forma, una dieta con demasiados alimentos industrializados pudría causar envejecimiento acelerado de las células.

Los telómeros son estructuras formadas por ADN y proteínas ubicadas en los extremos de los cromosomas, parte de su función es trabajar como cascos protectores, ellos no contienen información genética, pero son vitales, ya que ayudan a la estabilidad de los cromosomas. Pero cada vez que una célula se divide, una mínima parte de esta protección se pierde mientras las células envejecen, haciendo a los telómeros cada vez más cortos, y su longitud es considerado un marcador biológico de la edad.

Sobre el estudio.

Investigadores españoles de la Universidad de Navarra, Pamplona y Madrid estudiaron los datos de 645 hombres y 241 mujeres con una edad mínima de 67 años, los que funcionaron como donantes de muestras de saliva para un análisis de ADN con el fin de obtener registros precisos de la cantidad de alimento industriales que consumían a diario.

Teniendo en cuenta el consumo de productos ultra procesados (UPF) los autores distribuyeron los resultados en cuatro grupos: el grupo de bajo consumo (menos de 2 porciones al día), el grupo de consumo medio-bajo (2 a 2,5 porciones al día), el grupo de consumo medio-alto (más de 2,5 a 3 porciones al día) y el grupo de alto consumo (más de 3 porciones al día).

Más UPF menos dietas.

Los resultados muestran que, para el grupo de mayor consumo, la probabilidad de tener enfermedades cardiovasculares, diabetes y exceso de grasa en la sangre era mucho mayor. Este grupo es más propenso a comer entre comidas, comer más grasa, aumentos de colesterol, comidas rápidas y carnes procesadas, además de no comer los suficientes carbohidratos, proteínas, fibras, frutas y verduras propios de una dieta saludable. Por último, todo indica que aquellos que comían más alimentos ultra procesados tenían menos probabilidades de adherirse a dietas como la mediterránea.

El análisis de los telómeros.

La longitud de los telómeros disminuye con el paso del tiempo. Al analizar los cromosomas, los expertos observaron que los riesgos de tener telómeros más cortos aumentan con el consumo excesivo de alimentos industrializados.

Al pasar de un consumo bajo a medio-bajo de UPF los riesgos aumentan un 29%, un 40% y un 82% respectivamente al consumo bajo-medio a medio-alto, y de medio-alto a alto. La ingesta de UPF también se relacionó con el desarrollo de patologías como la depresión, sobre todo en pacientes con bajos niveles de actividad física, sobrepeso u obesidad. Los autores refieren: «Con este estudio transversal llevado a cabo en el español de la tercera edad hemos podido demostrar la existencia de una relación entre el consumo de alimentos ultra procesados y el desgaste de los telómeros. Pero, para confirmar nuestros resultados, hace falta que se lleven a cabo más investigaciones en el área y estudios longitudinales más amplios que puedan usar mediciones básicas y específicas de la longitud en los telómeros».

Sobre los alimentos ultra procesados.

Los UPF no son alimentos modificados como tal, sino fórmulas industriales que consisten en su mayoría de sustancias derivadas de alimentos y aditivos como aromatizantes y colorantes, a diferencia de alimentos frescos y sin aditivos.

Aquellos productos que han sido altamente procesados, salen listos para ser consumidos afectando el consumo de alimentos naturales y saludables, Estos alimentos procesados tienen fechas de caducidad largas e independiente de su sabor dulce o salado son muy sabrosos, lo que ayuda a que se posicionen en el mercado y siempre sean recomprados. Varios estudios publicados anteriormente ya habían asociado el consumo excesivo de UPF con patologías crónicas como hipertensión, obesidad, depresión, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.