Los buenos hábitos que debemos mantener incluso después de la pandemia

Dedicarnos más tiempo, cocinar con más frecuencia en casa, lavarnos constantemente las manos y más: son algunos de los hábitos que nos ha dejado la pandemia y que deberíamos mantener incluso cuando todo esto sea un recuerdo lejano.

Estos hábitos se crearon por necesidad o accidentalmente, pero ya depende de nosotros el mantenerlos o simplemente olvidarlos. Para nadie es un secreto que esta pandemia cambió drásticamente nuestras vidas y atrás quedó la cotidianidad del día a día. Sin embargo, esto también trajo consigo algunos aspectos positivos, con este encierre involuntario, se han creado nuevos hábitos que contribuyen de buena manera en nuestras vidas, y que de alguna u otra forma debemos continuar a pesar de que la vida vuelva a la similitud de antes.

Lavarse las manos con más frecuencia.

Con la aparición del coronavirus, lavarse las manos ha sido fundamental para mitigar el contagio entre personas. Gracias a las pautas de bioseguridad, hemos tomado como costumbre el hacerlo antes de entrar o salir de un lugar, al igual que hemos aprendido a prevernos de los virus que hay a nuestro alrededor, tomando como hábito el llevar un pañuelo desechable para arrojarlo a la basura una vez lo hayamos utilizado, ya sea para estornudar, toser o secar nuestras manos.

Asear nuestro hogar.

Desde el inicio de la pandemia, hemos sido muy cuidadosos al ingresar a nuestros hogares por la cantidad de bacterias que podríamos traer del exterior. En estos tiempos de incertidumbre, nos hemos metido la idea de que el virus puede sobrevivir en las superficies, por eso, antes de entrar a nuestras casas nos quitamos el calzado, al igual que nos desinfectamos las manos y limpiamos cuidadosamente objetos como llaves, perillas de puesta, teléfonos y cualquier cosa que entre en contacto con nosotros. Eso no debe olvidarse.

Desconexión y vida saludable.

Este encierro nos ha permitido pasar más tiempo en nuestros hogares, dedicándole más tiempo a tareas diminutas pero importantes. Por ejemplo: la cocina. La revista Public Health Nutrition, publicó un artículo en el que aconseja que las personas que cocinen en casa y busquen formas de mejorar su dieta, comiendo más sano y nutritivo.

El trabajo y/o estudio digital, las conferencias por Zoom, entre otras cosas, hacen que pasemos mucho tiempo detrás de las pantallas. No es sencillo apagar todo, pero ahora sabemos cuándo poner un alto, solo por unos minutos u horas de desintoxicación digital. En estas épocas de crisis, hemos aprendido a valorarnos y cuidarnos, no solo en aspectos físicos, sino también en aspectos visionarios como establecernos metas y saber cuál es nuestra prioridad.

Indiscutiblemente, nuestra capacidad de adaptación ha jugado un papel muy importante en esta situación, puesto que, a pesar de este cambio tan brusco, nuestro cuerpo ha podido someterse a altos niveles de estrés y nuestra mente ha sido capaz de enfrentarse a situaciones muy complicadas. Estos meses de encierro nos han dado la oportunidad de reflexionar y fortalecernos mentalmente, así mismo, a valorar las pequeñas cosas que solíamos hacer, como pasar el tiempo al aire libre o comer entre amigos y familiares, este uno de los hábitos, que sin duda, no queremos perder.