Los buenos somos más: un policía adopta a la niña de 4 años que rescató de sus abusadores

Su nombre es Brian Zach, es teniente del Departamento de Policía de Kingman y ha decidido acoger en su familia a una niña de tan solo 4 años que rescató al ser víctima de violencia por parte de su familia.

Hoy conoceremos una de esas historias que nos hacen pensar en que la bondad del mundo aún está presente, ya que ha tenido un increíble final. Brian Zach, durante su turno como policía, jamás se imaginaría que una mañana del mes de marzo del año 2018 su vida y la de una pequeña iban a tener un cambio completamente inesperado. El hombre, teniente del Departamento de Policía de Kingman, fue llamado esa mañana para atender una emergencia proveniente de una casa que había sido señalada por casos de abuso intrafamiliar.

Una vez en el lugar de los hechos, el hombre se encontró con una pequeña llamada Kaila, la cual tenías serias heridas causadas por los golpes propiciados por sus familiares. Brian, conmovido ante la trágica situación, decidió tomarse el asunto como algo personal, tanto que comenzó a ir al hospital todos los días para jugar y servir de compañía para la pequeña Kaila.

El teniente, que hasta aquel entonces era el padre de dos hijos, tarde o temprano sintió que tenía que tomar una importante decisión para su futuro y el de la niña. La sentencia de sus padres biológicos salió tiempo después, en la cual fueron declarados culpables por maltrato, así que ya no eran los dueños de la custodia de la menor. En los hogares para niños no había cupo disponible, por lo que era hora de ponerse manos a la obra.

Él y su esposa Cierra, aprovecharon la oportunidad para adoptarla en su hogar hasta que se encontrara una solución permanente para su situación. Al hogar del teniente llegó con una botella, una bolsa que contenía ropa que no era de su talla y pocas cosas más. Al cabo de unos pocos días, la pequeña ya formaba parte del círculo de la familia Zach.

Pese a que su situación comenzaba a tener algunos cambios positivos, su destino no estaba definido. Según el policía: «Pasábamos cada semana sin tener idea de si volvería con sus padres biológicos o por cuanto tiempo formaría parte de nuestra familia. Nuestro objetivo principal siempre fue amar y cuidar a esa niña tanto como fuera posible».

Así fue como 30 meses después de que la familia Zach acogiera a Kaila en su hogar, llegó la maravillosa noticia: a partir de ese momento, la niña de 4 años era miembro oficial de la familia del teniente según el Tribunal Superior del Condado de Mohave, en Lake Havasu City (Arizona, EE. UU.).

Actualmente la familia Zach se dedica a ayudar a otros niños que necesitan encontrar un hogar permanente, además de animar a otras personas a adoptar, demostrando cómo todo el esfuerzo de los procesos de adopción termina valiendo mucho la pena.