Los dolores de cabeza y el dolor muscular también son posibles complicaciones por coronavirus

Los dolores de cabeza y los dolores musculares también pueden ser síntomas de una infección por coronavirus. Esto es apoyado por Luca Steardo, neurólogo y farmacólogo de la Universidad La Sapienza de Roma, quien en un artículo publicado en la revista Acta Physiologica explica algunas complicaciones neurológicas de la enfermedad de Sars-CoV2.

El coronavirus ataca principalmente las vías respiratorias, dice el experto, pero «también podría afectar a otros órganos: si de hecho las principales células objetivo del Covid-19 son las células epiteliales de las vías respiratorias, la penetración del virus en el cuerpo no siempre se mantendría limitada, lo que provocaría complicaciones neurológicas».

Por ello es necesario «no descuidar síntomas como la encefalitis, el estado de confusión, las convulsiones, los cambios en el estado de conciencia, la pérdida del sentido del olfato o los trastornos musculares, ya que el virus también puede manifestarse de esta manera».

«En el estudio del Covid-19 se utilizan estudios previos sobre agentes virales vinculados por un cierto grado de parentesco -explica Steardo- los datos clínicos y preclínicos de los estudios de otros Coronarovirus sugieren una mayor invasión tisular, lo que demuestra que los CoV, especialmente los pertenecientes al subtipo beta, familia del Covid-19, invaden frecuentemente el sistema nervioso central».

«La elevada identidad entre CoV y Covid 19, por ejemplo SarsCoV1, sugiere que esta última cepa también puede colonizar el sistema nervioso central con un escenario caracterizado por una invasión de los centros cardio-respiratorios y los procesos neuroinflamatorios responsables de graves consecuencias como el deterioro cognitivo, los déficits de memoria y la disminución de la atención».

Los informes sobre complicaciones neurológicas de los pacientes afectados por el Covid-19 «van en aumento – continúa el experto – Para tales hipótesis, un tratamiento antineuroinflamatorio podría ayudar a los pacientes a lograr una mejor calidad de vida en caso de recuperación».

Las moléculas responsables de la inflamación sistémica, explica, «causan la ruptura de la barrera hematoencefálica, activando un proceso neuroinflamatorio particularmente severo.

«En estos casos, los pacientes que han superado un síndrome de dificultad respiratoria pueden presentar la aparición o el empeoramiento de un síndrome de deterioro cognitivo con inicio de delirio y daños asociados a la función cognitiva».

Por consiguiente, subraya de nuevo Steardo, «se hace necesario intervenir no sólo para la reanudación normal de la función respiratoria, sino también para el restablecimiento de las funciones cognitivas».

«Éstos estarán tanto más comprometidos», añade, «cuanto menos se haya intentado proteger el sistema nervioso central de la agresión de un proceso neuroinflamatorio descontrolado y prolongado».

«Con este fin, la molécula de palmitoiletanolamida ultramicronizada (PEA-um) ha demostrado ser eficaz para restablecer la función de las células gliales, contrarrestando los fenómenos perjudiciales que afectan al sistema nervioso central».

Por lo tanto, concluye, «debemos actuar en varios frentes: salvaguardar la supervivencia del paciente y restablecer una buena calidad de vida, lo que excluye la aparición de problemas cognitivos». (Fuente: Ansa, Acta Physiologica).

También puedes leer: Derrames cerebrales repentinos entre jóvenes con síntomas leves por coronavirus: alarma en los EE.UU