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7 errores de higiene personal que muchos cometen a diario

La higiene personal hace parte de la rutina de todos, cuando nos levantamos, desayunamos, lavamos nuestros dientes, nos duchamos, nos peinamos, usamos ropa limpia y salimos de casa, así, cuando regresamos de la calle, lavamos nuestras manos, comemos, volvemos a lavar nuestros dientes y todo el proceso de limpieza que todos conocemos. Esto nos demuestra que la higiene personal ocupa el inicio y el final de nuestro día, manteniéndonos limpios y saludables.

Sin embargo, cuando hablamos de higiene personal, es importante saber que en muchas ocasiones se cometen algunos errores sin siquiera percatarnos de ello. A continuación, veremos una pequeña lista de pequeños hábitos que debemos corregir para practicar una buena higiene personal.

Comerse las uñas.

En muchos casos se trata de un acto involuntario que es causado por el estrés o la ansiedad, pero se trata de un hábito poco saludable y antiestético. Investigaciones señalan que este hábito afecta a niños y adultos sin tener en cuenta su edad, diversas estadísticas mencionan que cerca del 30% de los niños, el 45% de los adolescentes y el 5% de los adultos tienden a comerse las uñas.

Además del aspecto estético, este mal hábito puede ser causante de varias infecciones, ya que las uñas son un lugar perfecto para la proliferación de bacterias como la Escherichia coli y la salmonela, bacterias que pueden llegar al resto del cuerpo y causar infecciones muy graves.

No ducharse después de ir al gimnasio.

Hacer ejercicio es un hábito muy importante, pero no ducharse después del entrenamiento es un gran error. El sudor, además de desprender mal olor, aumenta la aparición de erupciones y problemas en la piel. Una ducha de agua caliente después de entrenar no solo eliminará el mal olor, sino que también ayudará a normalizar el flujo sanguíneo y a aliviar dolores musculares.

No lavarse las manos después de ir al baño.

Una investigación publicada en 2013 con más de 3000 voluntarios demostró que más del 10% de los estudiados no se lavaban las manos después de ir al baño. Es importante hacerlo, ya que esto disminuiría notablemente la probabilidad de padecer infecciones y alergias.

Limpiar los oídos usando hisopos de algodón.

Se ha demostrado que usar hisopos de algodón para limpiar los oídos empeora la situación. Estas herramientas empujan el cerumen y la suciedad hacia el interior donde no podemos alcanzarla, creando problemas bastante serios como daños en el tímpano.

Por otra parte, a diferencia de lo que se suele creer, el cerumen es muy importante, ya que impide que entren en el oído partículas extrañas como el polvo o incluso pequeños insectos.

No cepillarse los dientes de la forma correcta.

Los dentistas recomiendan cepillarse los dientes tres veces al día pasando con mucho cuidado las celdas por toda la superficie de los dientes durante dos o tres minutos. Además, el uso del hilo dental también es muy importante, ya que ayuda a mantener las encías sanas, evitando padecer gingivitis.

No cubrirse la boca al momento de toser o estornudar.

Muchas personas tienen el mal hábito de no cubrirse cuando van a toser o estornudar, propagando gérmenes por todas partes. Según una encuesta realizada en el año 2010, una de cada cuatro personas no se cubren la boca al momento de estornudar o toser. Cubrirse la boca usando un pañuelo de papel, no solo debe formar parte de los «buenos modales», sino que también es importante para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas.

No limpiar nuestras herramientas cotidianas.

La limpieza de objetos como mandos a distancia, pomos de puertas, teclados de PC, mouses y smartphones es muy importante. La cantidad de bacterias y gérmenes que pueden vivir en la superficie de estos artículos es increíblemente alta y pueden causar infecciones a toda la familia.

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