Los errores más comunes al utilizar la calefacción

Hace frío, es hora de encender los radiadores para disfrutar de las olas de calor. Sin embargo, sería bueno tener cuidado de no abusar demasiado de estas fuentes beneficiosas, de lo contrario podría llevarse algunas sorpresas desagradables.

Utilizar el radiador como secadora

Un error muy frecuente es cubrir los radiadores con prendas de ropa que todavía están húmedas. Probablemente pienses que es una buena idea. Revisa las etiquetas o tu ropa puede quemarse. Algunos materiales son inflamables cerca de una fuente de calor. Debes tener en cuenta que el radiador no debe utilizarse como si fuera una secadora, ya que se impide la difusión del aire caliente y se produce un gasto tan inútil como innecesario.

Calentar zonas vacías

Si hay habitaciones en las que nunca estás no tiene sentido que gastes dinero calentándolas, por eso es mejor que cierres la llave de los radiadores en estas habitaciones y ahorres gastos innecesarios

No revisar la factura de la luz

Si tienes aparatos de calefacción eléctricos, revisa tu factura de la luz y comprueba que los intervalos de potencia y precios son óptimos para tu consumo.

Apoyarse contra el radiador

Además de correr el riesgo de quemar tus glúteos, recuerda también que algunas de tus prendas pueden no apreciar el calor. Así que evita transformarte en una antorcha viviente.

No apagar la calefacción por la noche

Salvo en casos de frío intenso, mantener la calefacción encendida por la noche aumentará la factura de energía de una manera considerable. Por ello, se recomienda apagarla antes de irse a dormir y permanecer arropado en la cama.