Salud

Los frutos secos no te hacen subir de peso

Los frutos secos, tanto los grasos y aceitosos como las avellanas, los pistachos, los cacahuetes, las semillas de calabaza, como los deshidratados y con carbohidratos representados por los dátiles, las ciruelas, los albaricoques, y las uvas, comprenden la gran variedad de alimentos que esta alternativa ofrece, ya que son alimentos versátiles y ricos en propiedades nutricionales al contener minerales, fibras vegetales y proteínas.

Los frutos secos, son un alimento rico en energía que sirve para enriquecer cualquier plato, desde el desayuno hasta la cena, incluyendo las meriendas o postres. Teniendo en cuenta estas increíbles características, sin duda se trata de un alimento amado por muchos y usado por deportistas que llevan un estilo de vida activo y agotador.

¿Es cierto que los frutos secos pueden hacer que subamos de peso? Esta duda aparece especialmente viendo su cantidad de grasas vegetales y los aceites que contiene. La respuesta rápida a esto es un definitivo no, la fruta seca no es un alimento que engorde, pero veamos los detalles. Entre los muchos beneficios de los fruto secos se encuentran sus efectos laxantes, los cuales ayudan al cuerpo a deshacerse de los residuos, sensación de saciedad por más tiempo sin cansar al funcionamiento del sistema digestivo y del hígado, mejora en el estado de ánimo al potenciar la producción de endorfinas y alivian el estrés o los ataques de hambre nerviosa.

Todos los frutos secos cuentan con grandes propiedades y efectos positivos para el cuerpo, como su contenido de grasas insaturadas Omega 3 y Omega 6, las cuales ayudan al cuerpo a regenerarse y a mantenerse activo a lo largo del día. Por si fuera poco, también cuenta con grandes cantidades de antioxidantes que mitigan los efectos de los radicales libres, reduciendo el proceso de envejecimiento fisiológico de los órganos y tejidos.

El consumo regular de frutos secos puede formar parte de cualquier dieta, exceptuando a aquellos que son alérgicos o que tienen disfunciones particulares en el aparato digestivo, como la diarrea y la aerofagia.

La mayoría de nutricionistas recomiendan consumir al día unos 30 g de frutos secos y funcionan muy bien como merienda entre las comidas principales, esta es su aplicación más básica. Para aprovechar al máximo sus beneficios, puedes mezclar varios tipos de frutos secos, además, añadir un poco de yogur sin azúcar para convertir la mezcla en una merienda mucho más apetecible y deliciosa para el paladar.

Otra buena opción es consumir nueces oleaginosas en el desayuno acompañadas de yogur o leche. También puedes triturarlas para hacer la cubierta de postres, carne o tofu. Por último, también puedes usar fruta deshidratada para evitar los caramelos o usar frutos secos mezclados con frutas de la temporada y agua fresca para hacer un batido energético muy especial, todo consiste en ponerse creativo y siempre buscar nuevas variaciones mientras vamos probando.

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