Salud

Los médicos piden a los padres que dejen de dar Coca-Cola a sus hijos

Muchas personas desconocen las consecuencias que puede generar la ingesta de bebidas carbonatadas al cuerpo, por esta razón es que muchos expertos en salud piden a los adultos que no les den de beber Coca-Cola a los niños.

¿Sabes lo que sucede cuando consumes cualquier bebida gaseosa? La mayoría de los individuos desconocen los efectos que puede generar este tipo de bebidas, y los pediatras recomiendan la ingesta de agua como la mejor opción para hidratar a los niños.

En la actualidad, existe un alto índice de consumo de bebidas carbonatadas tanto en niños como en adultos. Por esta razón, el farmacéutico Niraj Naik ha tomado la decisión de hacer pública la información acerca de lo que le sucede al cuerpo cuando se consumen productos gaseosos.

La principal consecuencia que genera el consumo de la Coca-Cola en los niños es el deterioro de los huesos, provocando un problema en el desarrollo pleno de los mismos. Esta consecuencia también se ve reflejada en los adultos, pero tiene un efecto mayor en los más pequeños que aún están en fase de desarrollo. Esto sucede debido a que los refrescos y sus componentes poseen la capacidad de eliminar los nutrientes del organismo que son usados para fortalecer los huesos y los dientes.

Obesidad infantil: correlación directa con el consumo frecuente de bebidas carbonatadas

Dar de beber bebidas gaseosas a los niños es nocivo para su salud, ya que están compuestas de azúcares como sacarosa, glucosa y fructosa. Varias investigaciones afirman que existe una correlación directa entre el consumo frecuente de bebidas carbonatadas y el aumento de la obesidad en el mundo. En promedio, si se bebe un litro diario durante 3 semanas, se corre el riesgo de aumentar de peso.

Sin embargo, no hay que dejar de lado la falta de actividad física en los niños, es decir, que no hay que hacer caso omiso al estilo de vida sedentario que llevan. Muchos niños pasan horas frente al televisor jugando videojuegos o viendo programas infantiles, y mientras lo hacen consumen bebidas gaseosas.

Estos aspectos conducen a una reducción en el gasto de energías y un aumento de peso que los hace vulnerables a la obesidad. Por lo tanto, los médicos aconsejan no darles de beber Coca-Cola ni otras bebidas gaseosas a los niños.

Otra consecuencia que genera este refresco es que tienen un efecto saciante más bajo que el agua. Por lo que consumir estas bebidas aumenta la cantidad de calorías asimiladas, exponiendo a los más pequeños al sobrepeso y la obesidad.

Los expertos también advierten a los padres que estas bebidas  causan más daños en la salud dental de los niños, debido a que estos refrescos carbonatados son ácidos que deterioran los dientes.

¿Qué sucede luego de haber ingerido esta bebida gaseosa?

En los primeros minutos de haber consumido una bebida gaseosa, la cual tiene una aproximación de 10 cucharadas de azúcar, se corre el riesgo de sufrir diferentes daños.

Al pasar unos 20 minutos la gran cantidad de azúcar empieza a actuar en el cuerpo, donde se genera un incremento de la insulina, permitiendo que el hígado trabaje más, el cual termina convirtiendo el azúcar en grasa.

Después de 40 minutos, la cafeína se absorbe por completo, lo que genera un aumento en la presión arterial y hace que los receptores de adenosina en el cerebro se bloqueen, impidiendo la sensación de sueño.

Pasado unos 60 minutos de haber bebido este refresco, el metabolismo aumenta a causa del ácido fosfórico que mantiene el calcio, magnesio y zinc en el intestino.

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