Salud

¿Los mosquitos pican a los gatos?

Muchos se han hecho esta pregunta y la respuesta es sí. Nuestros amigos felinos son picados por los mosquitos y otros insectos.

Es inevitable que con la llegada de los días calurosos empiecen a aparecer los primeros mosquitos. Y es que estos insectos se proliferan particularmente en ambientes cálidos y húmedos. Equivocadamente creemos que los mosquitos solo nos molestan a los humanos, pero no es así, ellos también molestan a nuestros gatos.

En realidad, no es extraño que un mosquito muerda a un gato, lo que muchos no saben es que nuestros felinos pueden desarrollar ciertas reacciones alérgicas tras la picadura. En especial es la saliva del mosquito la que produce las alergias.

Los principales síntomas de la alergia a la picadura del mosquito son:

  • Dermatitis
  • Enrojecimiento
  • Costras
  • Hinchazón
  • Picor intenso

Adicionalmente, si un mosquito pica a un animal enfermo o infectado, tomará los parásitos que se incubarán y se formarán en su interior durante varios días junto con su sangre. En consecuencia, cuando este mismo mosquito pique a otro animal (como a los gatos), estos parásitos serán inoculados en su sangre. De esta manera, además de las reacciones alérgicas, los mosquitos pueden transmitir algunas enfermedades como:

Filariasis: es una afección que perjudica especialmente a los perros, aunque no es extraño que un gato se vea afectado también. Existen dos tipos de filariasis:

  • Filariasis cutánea: es causada directamente por el parásito Dirofilaria repens y afecta solamente la piel. También puede transmitirse a los humanos.
  • Enfermedad del gusano del corazón: es ocasionada por el parásito Dirofilaria immitis y puede llegar a ser letal para nuestras mascotas. Estos parásitos acechan el corazón y los pulmones, produciendo graves problemas a los sistemas cardiovascular y respiratorio. Sus síntomas son tos y dificultad para respirar, taquicardia, pérdida de apetito, pérdida de peso, apatía.

Leishmaniasis: afecta principalmente a los perros, en los gatos es muy esporádica. Los síntomas de la leishmaniasis pueden variar de un animal a otro, entre ellos se encuentran: sarna, dermatitis, lesiones cutáneas, pérdida de cabello, pérdida de apetito, entre otros. El problema más considerable de esta enfermedad es que ataca los riñones y el hígado del gato.

Fiebre del Nilo Occidental: aquí también es raro que el gato contraiga esta enfermedad. Los gatos y los perros son naturalmente más resistentes que los humanos a este virus. Los gatos mayores son los que tienen más probabilidades de verse afectados. Los síntomas son: espasmos musculares, fiebre alta, convulsiones, apatía, pérdida de apetito y pérdida de peso.

Desde luego, si notas cualquiera de estos síntomas, lleva a tu gato al veterinario de inmediato.