Los peligros de guardar comida caliente en el refrigerador

Muchas veces guardamos todo en la nevera pensando que estamos haciendo lo correcto, pero no siempre es así. Los métodos de conservación varían según cada alimento, algo que todos debemos respetar.

Las salsas sobrantes, sopas, y otros alimentos de este tipo, acostumbramos a guardarlos muy calientes en la nevera cuando no los vamos a consumir más. Pero existen algunas razones por las cuales no se deben meter alimentos calientes en la nevera.

La práctica de conservar alimentos en el refrigerador proviene de que el frío tiene la capacidad de eliminar gérmenes y bacterias impidiendo los riesgos al consumirlos, algo que también se puede emplear a los alimentos calientes. Sin embargo, el problema no se presenta tanto en conservarlos en la nevera, sino en el contraste inmediato que sufren dichos alimentos estando aún calientes con el repentino frío. Este motivo conlleva a sufrir los riesgos que te daremos a continuación.

Riesgos de colocar comida caliente en la nevera

En cuanto a este tema, los expertos se encuentran divididos en sus opiniones. Algunos dicen que la comida caliente debe colocarse en un lugar fresco para cortar de inmediato la creación de bacterias, mientras que otros expertos dicen lo contrario. La cuestión es que guardar un alimento que está demasiado caliente en un lugar fresco implica algunos riesgos, por lo que se debe hacer de manera correcta.

Meter la comida caliente en la nevera no es del todo malo, el problema es la forma en que se hace este hábito lo que resulta esencial.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que si guardas una comida excesivamente caliente en la nevera, la temperatura de todo este electrodoméstico cambia, implicando la conservación de los demás alimentos que se encuentran allí.

Dicho esto, es preferible almacenar los alimentos, aunque estén calientes, no en grandes proporciones y lejos de los otros alimentos que ya están en el refrigerador, para que no le transmitan calor. Además, si la cantidad de alimentos calientes que hay que almacenar es grande, existe el riesgo de un enfriamiento desigual, por lo que es aconsejable dividir todo el plato en proporciones más pequeñas, por ejemplo en recipientes más pequeños, y colocarlos no demasiado juntos. La combinación de caliente y frío produce condensación en el aparato, lo que incrementa la formación de moho que puede transmitirse a los alimentos.

Dicho esto, nuestro consejo es dejar que la comida se enfríe un poco antes de guardarla en la nevera, sellada en recipientes herméticos, quizás poniéndola al baño maría en agua fría.