¿Los rayos X pueden provocar cáncer? Sí, pero…

Los peligros a largo plazo a los que son sometidas las personas que pasan por controles periódicos con rayos X son varios. Muchos expertos afirman que solo deben hacerse cuando son necesarios y que se deben equilibrar los riesgos y los beneficios de esta práctica.

Las radiaciones ionizantes provenientes de exámenes y pruebas como el TAC de nueva generación pueden ser seriamente perjudiciales para la salud, ya que su práctica frecuente a mediano plazo podría ser responsable de la aparición del cáncer, y, aunque esto es una certeza, también se deben considerar los riesgos que corren los pacientes si no se someten a estos análisis que llegan a ser necesarios para detectar enfermedades actuales y su desarrollo.

Hasta la fecha, esta es la conclusión a la que han llegado un grupo de expertos en la revista Radiology, donde se busca hacer entender a los pacientes la importancia de realizarse los controles necesarios, ya que los riesgos futuros de desarrollar una forma de cáncer inducido por la radiación emitida en estas pruebas son muy bajas, por lo que es mejor tratar adecuadamente otras enfermedades potencialmente mortales a corto plazo.

La exposición a la radiación en las exploraciones PET (Tomografía por Emisión de Positrones) y otras pruebas similares ha llamado la atención de médicos y pacientes. Pari V. Pandharipande, radiólogo del Hospital General de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston, autor del estudio dijo: «Desde hace tiempo se debate sobre la probabilidad y los riesgos de contraer algún tipo de cáncer por la exposición a la radiación, pero este enfoque puede estar siendo distorsionado por la falta de información correcta y la decisión de los médicos cuando tienen que decidir qué tipo de exámenes realizar, además de evaluar los riesgos y beneficios de cada prueba a corto, mediano y largo plazo».

Pandharipande y su equipo de investigación calcularon cuáles son los riesgos a los que se enfrentan los pacientes previamente operados de cáncer testicular y sometidos a controles de tomografía computarizada en los 10 años siguientes: «Este tipo de cáncer suele presentarse en hombres jóvenes que luego quedan sometidos a controles periódicos durante años. La mayoría de estos pacientes se recuperan por completo, pero el nivel de radiación a la que se someten es considerablemente alto. Sin embargo, nuestra investigación demuestra que hay más riesgos al no someterse a las tomografías computarizadas, ya que aumenta la probabilidad de morir por los efectos de otras enfermedades que por la aparición de un tumor».

¿Cuáles son los peligros de los rayos X?

Los rayos X que son perjudiciales para la salud son considerados “inútiles”, es cierto que el uso de las radiaciones ionizantes es peligroso, pero este riesgo de cáncer a largo plazo por la práctica excesiva debe ser comparado con el riesgo de no diagnosticar enfermedades presentes en el cuerpo del paciente en la actualidad. Actualmente existen varias investigaciones centradas en el desarrollo de nuevas tecnologías para la práctica de tomografías computarizadas, estas tecnologías buscan un método para realizar diagnósticos mucho más rápidos y precisos, pero hasta la fecha la exposición del paciente a la radiación no ha podido ser dejada de lado. Es cierto que los rayos X son radiaciones ionizantes que tener efectos que se correlacionan con el desarrollo de todos los tipos de cáncer, pero estadísticamente este hecho no es directamente proporcional al número de exámenes realizados.

Por último, muchos estudios han intentado cuantificar el número de casos de cáncer que provoca la exposición a los rayos X, llegando a conclusiones que han duplicado el riesgo inducido por la radiación natural. Pero hasta el momento solo se trata de estimaciones, ya que, por un lado, el cuerpo puede reparar esos daños genéticos, y por otro, la cura de una enfermedad inmediata es más importante que una posible enfermedad futura.

En cualquiera de los dos casos, la toma de conciencia de estos riesgos nos invita a pensar en dos cosas. La primera es que siempre hay que tener en cuenta la relación entre los riesgos y los beneficios cuando se trata de exámenes con dosis altas de rayos X.

La segunda es que en la mayoría de casos es necesario pasar por estos exámenes para obtener el diagnóstico correcto de un gran número de enfermedades. Esto deja una gran responsabilidad en los radiólogos, los cuales deben apegarse completamente a los criterios de justificación y optimización establecidos por la ley. Además, es importante que los médicos que prescriben un examen consideren los riesgos y se los expliquen a los pacientes, comentando las ventajas y los posibles inconvenientes de los exámenes a los que serán sometidos sin demonizar ni subestimar los riesgos de las pruebas.