¿Cuáles son los riesgos del sedentarismo?

¿Cuáles son los riesgos del sedentarismo? Trabajo de oficina y estilo de vida sedentario: riesgos para la salud.

Una vida sedentaria puede causar muchas dolencias y aumentar el riesgo de enfermedades. Estos son los riesgos de la falta de ejercicio y algunos consejos para resolver el problema.

largas horas en la oficina, cena para preparar, casa para limpiar…. y aquí en los pocos momentos libres que quedan, la idea de sacar la nariz de la casa es tan tentadora como ser abrumado por una manada de bueyes locos. Pero, ¿cuáles son los riesgos de ser seducido demasiado por el cómodo sofá de la sala de estar?».

El sedentarismo excesivo puede provocar problemas de diversa índole, comprometiendo nuestro bienestar psicofísico y favoreciendo la aparición de trastornos metabólicos (diabetes, hipertensión, colesterol) y enfermedades cardiovasculares.

Un metabolismo más lento, el aumento de peso y la obesidad son consecuencias frecuentes del sedentarismo. Además, moverse poco también facilita la aparición de problemas articulares y óseos, como la artritis y la osteoporosis. “

Según un estudio australiano reciente, publicado en Diabetes Care, detener el prolongado estilo de vida sedentario típico de los trabajadores de oficina, incluso con actividades ligeras, como una corta caminata para visitar a su vecino de escritorio, ayudaría a controlar los niveles de azúcar en sangre y así mejorar la respuesta metabólica después del almuerzo. De acuerdo con esta investigación, 3 minutos de actividad por cada 30 minutos de escritorio son suficientes para mejorar significativamente nuestro bienestar.

Aquellos que llevan una vida muy sedentaria también deben prestar atención a su dieta: consumir frutas y verduras frescas, recordar beber agua con frecuencia y preferir los carbohidratos de grano entero, limitando el consumo de granos blancos y dulces. Incluso la regularidad de las comidas es un aspecto que no hay que subestimar: lo ideal es comer 5 comidas, 3 principales, que nunca se deben perder, y dos meriendas.

Debe recordarse que la actividad física constante no sólo previene la diabetes, sino que también reduce los triglicéridos, aumenta el colesterol bueno al reducir la inflamación general de los tejidos y eleva el estado de ánimo. ¡Así que muévete todo lo que puedas! Ciertamente será necesario proceder de forma gradual, para no sobreesforzar nuestro cuerpo no acostumbrado al movimiento, intentando dedicar una parte de nuestro tiempo libre a algún `deporte’, mejor si es al aire libre.

Lo ideal sería elegir el deporte que mejor se adapte a tu naturaleza e intereses; sin embargo, una buena caminata también puede convertirse en una excelente oportunidad para mejorar la vida social. “