Los trabajadores de oficina corren el riesgo de morir antes

Los trabajadores de oficina corren el riesgo de morir antes. Al menos una hora de actividad física al día para compensar los efectos nocivos de sentarse en un escritorio durante las 8 horas canónicas de trabajo.

Porque quedarse quieto y sentado es malo para tu salud. No es necesario que te vuelvas loco en el gimnasio, pero también puedes caminar a paso ligero.

Un estudio realizado en Noruega ha resaltado todos los riesgos a los que están expuestas las personas que mantienen un estilo de vida sedentario durante muchos años.

Al final de una investigación de 22 años, la Sociedad Europea de Cardiología pudo establecer una correlación científica entre el nivel de actividad física y la probabilidad de muerte debido a enfermedades cardiovasculares.

A diferencia de los estudios anteriores, en los que a los sujetos monitoreados se les pidió solo una vez que hablaran sobre sus hábitos, en este caso los académicos fueron a verificar cómo cambiaron los hábitos de las personas a lo largo de los años, invitándolos a participar en tres encuestas diferentes en las décadas de 1980, 1990 y 2000.

Un total de 23,146 habitantes de Noruega mayores de 20 años participaron en el proyecto, quienes respondieron preguntas sobre la duración y frecuencia de su actividad física. Esto se dividió en diferentes categorías, dependiendo del grado de intensidad, de baja (menos de dos horas a la semana) a alta (más de dos horas a la semana).

Luego, estos datos se compararon con información sobre las muertes de las personas, teniendo en cuenta otros factores como el sexo, la edad, el índice de masa corporal y el nivel de presión arterial.

Los resultados de la investigación

Los resultados mostraron que aquellos dentro de la categoría físicamente menos activa vieron un aumento en el riesgo de muerte prematura de más del 200% con picos del 270% en las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares.

Los expertos quedaron aún más sorprendidos por el hecho de que incluso los pacientes que tenían un nivel promedio de actividad física vieron aumentar su riesgo de muerte prematura, con valores que oscilan entre 60% y 90%.

Los autores de la investigación señalaron que hay recomendaciones precisas que deben seguirse con respecto a la cantidad de ejercicio necesario para que las personas adultas mejoren su nivel de salud, calculando la cantidad mínima para actividades de baja intensidad en 150 minutos por semana y de 75 minutos en el caso de intensidades más altas.

Los investigadores también recordaron que cualquier actividad física, aunque mínima, puede traer beneficios para la salud y enfatizaron que su investigación podría ser de ayuda para un gran número de ciudadanos de todas las naciones, especialmente en vista de todos los que pasan todos los días varias horas sentado en una oficina.