Luna de miel: ¿por qué se llama así?

La inmensa mayoría de parejas disfrutan de un viaje súper romántico después de su boda sin saber el origen de esta antigua costumbre. ¿Quieres descubrirlo?

Una vez ha pasado la boda, los novios suelen pasar por una celebración conocida como la luna de miel. Este término es ampliamente utilizado actualmente para el periodo posterior a la celebración central que conmemora la unión de la pareja. En su sentido evocador, se refiere a la dulzura y novedad que debe representar el primer período como marido y mujer de los recién casados, motivo por el que todos imaginamos a este viaje como un momento de pura afinidad electiva y física, además de ser un breve cambio a la forma en la que se va a llevar la vida desde el matrimonio en adelante.

¿Por qué recibe el nombre luna de miel?

Lo cierto es que las explicaciones sobre el origen de este término son inciertas y muy variadas dependiendo de la cultura y el tiempo. Seguramente, el término «luna» hace referencia al primer mes de matrimonio, pero el término «luna de miel» es mucho más problemático. Para determinar y conseguir una respuesta sobre su origen, la mejor opción siempre va a ser examinar algunas opiniones recolectadas a lo largo de los años que buscan responder a la gran incógnita.

La luna de miel como fase propicia para lo inesperado y el compromiso

Una conexión que se ha hecho tiene que ver con ESBAT, los rituales paganos relacionados con las fases de la luna. La «luna de miel» según esta teoría, se consideraría como un tiempo rico de la naturaleza enfocado a los cambios o a una invitación a asumir responsabilidades. Por lo que se consideraría una situación adecuada para llevar a cabo un ritual como el matrimonio.

La luna de miel como una celebración al cambio

Esta explicación viene por parte de una leyenda que se remonta a la antigua Roma, en aquel entonces, los novios pasaban la noche de bodas comiendo miel, y al día posterior a la celebración, estos solían encontrarse para partir en algún viaje, el cual era llamado «luna de miel» en alusión a lo que había sucedido el día anterior.

La luna de miel como un momento breve de felicidad

Algunas personas aseguran que esta expresión indica que la noche de bodas y los primeros momentos del matrimonio son tan dulces como fugaces. Afirmando que es una expresión que significa que con el paso del tiempo la felicidad inicial irá desapareciendo.

La luna de miel vista como señal de pureza

Esta teoría viene directamente de la Edad Media. En aquel entonces, era una tradición que la familia de la futura esposa regalara a su marido un tarro lleno de miel, un regalo considerado caro y visto como un símbolo de riqueza en aquellos días. Así pues, la primera noche que los recién casados pasaban juntos se llamaba «miel» en referencia a la pureza de la chica y al hecho de que la mujer se consideraba lunar porque la duración de su ciclo menstrual estaría conectada con las fases de la luna.

La luna de miel como una tradición que conmemora la fertilidad

Según esta teoría, habría que remontarse a los tiempos de Babilonia. En aquel entonces las parejas de recién casados recibían una cantidad de hidromiel, un licor de manzana, suficiente para que durara durante un mes. La creencia de la época dice que el compuesto alcohólico favorecía la fertilidad y, por tanto, se trataba de un buen augurio para los jóvenes recién casados.