Insólito

Madre denuncia el peligro de las piruletas: «No podíamos quitar el color azul de sus labios»

Los objetos extraños, los productos químicos tóxicos, las ventanas abiertas y el riesgo de asfixia son algunas de las principales amenazas para los más pequeños.

Recientemente, Carla Shone, madre de dos hijos de Flintshire (Gales), pasó por un incidente con su hija menor y utilizó sus redes sociales para advertir a otros padres sobre el peligro que representan algunos dulces populares, ya que su niña casi muere por una piruleta común y corriente.

Asustada, la madre cuenta cómo sucedieron los hechos:

“Soy una enfermera de formación, pero nunca he estado tan asustada en toda mi vida! Todavía no puedo respirar bien mientras escribo este mensaje. Sus labios se volvieron azules en segundos y de verdad nos desesperamos mientras tratábamos de hacer lo correcto”

¿Qué sucedió?

La madre contó como sucedió el accidente y dio una advertencia a los padres después de que su hija se atragantara con una piruleta: “El caramelo se desprendió del palo y se atascó en la garganta de mi niña que comenzó a jadear desesperadamente y sus labios se volvieron azules en cuestión de segundos”.

Para suerte de todos, Carla es una enfermera capacitada y pudo darle los primeros auxilios consiguiendo sacar el peligroso caramelo de la garganta de su hija y prometiendo no volver a comprar ese tipo de dulces.

La mujer en su publicación quería advertir a otros padres diciendo lo siguiente:

  1. Estén siempre atentos cuando le den una piruleta a sus hijos.
  2. Es importante aprender primeros auxilios para saber qué hacer en caso de asfixia.
  3. Normalmente los atragantamientos se produce mientras se come, por lo que se debe estar alerta y actuar con rapidez, porque unos pocos minutos pueden costar la vida a una persona.

3 reglas a tener en cuenta cuando se prestan los primeros auxilios:

  1. Intenta averiguar si las vías respiratorias de una persona atragantada están total o parcialmente obstruidas. Si pueden toser y responder a sus preguntas, el bloqueo es parcial, así que anímale a toser y no le pegues en la espalda.
  2. Si la persona no puede hablar o toser, ponte a su lado e inclínala hacia delante mientras apoyas el pecho de la persona con una mano y con el interior de la otra da hasta cinco golpes fuertes entre los omóplatos.
  3. Si el paso anterior no fue de ayuda, será necesario realizar la maniobra de Heimlich. Solo colócate detrás de la persona que se está ahogando, pasa un brazo en un puño apretado sobre su ombligo y agárralo con la otra mano. Inclina a la persona ligeramente y dale un empujón comprimiendo la parte inferior del diafragma. Ten en cuenta que esta maniobra no debe repetirse más de cinco veces.

Recuerda compartir esta información con tus seres queridos para que puedan ayudar a un niño o adulto que se esté atragantando.