Las 5 mascarillas de miel que debes probar ya!

La miel es muy conocida por sus maravillosas propiedades antiinflamatorias y curativas. Muchos la han utilizado siempre como remedio contra las dolencias estacionales, pero existen personas que no conocen sus propiedades hidratantes que la hacen perfecta para la piel.

Propiedades de la miel:

Todos los productos que provienen de una colmena, como la cera de las abejas o la miel, fueron los primeros productos naturales que se utilizaron para los diferentes cosméticos.

La miel tiene vitaminas de los grupos A y B, que aseguran tanto una acción antiinflamatoria para pieles que se caracterizan por acné o impurezas, como por una acción nutritiva que contrarresta las pieles opacas para devolverle su imagen radiante.

Debido a su composición azucarada, la miel se caracteriza por sus propiedades calmantes, emolientes e hidratantes. En especial, su propiedad higroscópica que le permite a la piel absorber y retener el agua, previniendo su evaporación.

La miel proporciona al rostro una hidratación de 24 horas reduciendo la sequedad y agrietamiento que se pudiera presentar. Por esta razón, incluso a las pieles dañadas concede suavidad y elasticidad, mejorando la tasa de humedad epidérmica.

Gracias a la vitamina E, la miel tiene una acción antienvejecimiento que ataca los radicales libres, estimulando y tonificando la renovación de la piel, volviendo más lento su proceso de envejecimiento. Además, la presencia adecuada de agua entre las células permite a la piel llevar a cabo una acción barrera que se utiliza para combatir esos llamados agentes atmosféricos dañinos como el smog.

Ahora veamos como hidratar la piel con miel y otros remedios naturales

  • Mascarilla facial con miel y aceite de Oliva: se debe combinar 1 cucharada de miel y 2 cucharadas de aceite de oliva y mezclarlos muy bien, luego aplique la mezcla sobre la piel y déjelo actuar por 30 minutos. Esto asegurará un efecto hidratante.
  • Calentar la miel y esparcirla en el rostro: primeramente, limpie muy bien la zona donde va a aplicar la miel, luego coloque y deje actuar unos 20 minutos. Después proceda a retirar utilizando un producto que sea líquido y fácil de untar.
  • Mascarilla con miel, leche y yema de huevo: mezclar 1 cucharada de miel, 1 yema de huevo y 1 cucharada de leche y esparza la mezcla en su rostro durante 20 minutos. Tendrá una piel tersa, hidratante y suave por mucho tiempo.
  • Agregar una cucharada de miel a tu crema de día: esto se debe hacer directamente en el frasco de la crema. Tratar de mezclar muy bien y utilizarla tanto por la mañana como por la noche. Esta mascarilla es muy recomendada para aquellas personas que sufren de piel seca.