Insólito

Mujer admite haber envenenado con cianuro a cuatro miembros de su familia durante 10 meses: tres murieron y uno sobrevivió

¿Cómo se rompe la confianza dentro de una casa, hasta volverse mortal? En Vietnam, el caso de Nguyen Thi Hong Bich impactó por una razón sencilla y dura, el peligro no venía de fuera, venía de alguien cercano.

Según lo expuesto en el proceso, la mujer fue condenada a muerte por envenenar con cianuro a familiares a lo largo de casi dos años.

Qué pasó en el caso de Nguyen Thi Hong Bich

La justicia provincial de Dong Nai consideró probado que Nguyen Thi Hong Bich envenenó a cuatro familiares, con un balance final de tres muertes y una víctima que logró vivir tras recibir atención médica. El veneno usado fue cianuro, una sustancia que puede actuar rápido y que, sin pruebas clínicas, puede confundirse con una enfermedad repentina.

Entre las víctimas estuvo su esposo, Nguyen Thoai Thanh The, que enfermó tras ingerir un medicamento manipulado y falleció meses después. También murieron dos sobrinos menores, una niña de ocho años y otra menor de trece, tras consumir bebidas contaminadas. El cuarto caso fue el de un sobrino de diecinueve años que sobrevivió, aunque con daños físicos relevantes. Además del cargo de asesinato, el tribunal la declaró culpable por posesión, transporte y uso ilegal de sustancias tóxicas.

Una serie de envenenamientos dentro de la familia

La secuencia, según la acusación, empezó con el esposo en enero de dos mil veintitrés, con un cuadro de malestar prolongado y un desenlace fatal meses más tarde. En dos mil veinticuatro siguieron los ataques a familiares menores. Al inicio, el entorno no vio un hilo común; eran episodios separados en el tiempo y en una misma casa, donde la sospecha cuesta.

caso Nguyen Thi Hong Bich cianuro. Foto: Phuoc Tuan

El sobreviviente que cambió el rumbo de la investigación

El giro llegó cuando el sobrino joven colapsó y fue llevado de urgencia al hospital. Allí se detectó cianuro, y esa confirmación médica encendió todas las alarmas. La familia avisó a las autoridades y comenzó una investigación formal que conectó los casos anteriores.

De acuerdo con el relato del caso, el cianuro se habría administrado de forma discreta, mezclado donde nadie lo espera, en un remedio o en algo tan cotidiano como agua o una bebida. En un hogar, la confianza funciona como una puerta abierta; por eso estos hechos suelen pasar por mala suerte o por una dolencia inexplicable, hasta que aparece una prueba médica concreta.

La fiscalía sostuvo que, en el caso del esposo, se vació una cápsula de medicamento para rellenarla con cianuro. En los casos de los menores, el veneno se habría disuelto en bebidas. El factor común fue el mismo, la confianza de la víctima.

Las muertes ocurrieron en momentos distintos y con explicaciones aparentes. También pesaron tensiones familiares y conflictos previos. Solo cuando el hospital identificó el tóxico, la cadena tomó forma y dejó de parecer una suma de tragedias aisladas.

Por qué el tribunal dictó pena de muerte

El Tribunal Popular de Dong Nai dictó pena de muerte por asesinato y sumó una condena adicional de quince años por delitos ligados al manejo ilegal de sustancias tóxicas, aunque la pena final quedó fijada como pena capital. En audiencia, se describieron los hechos como calculados, crueles e inhumanos, y se afirmó que no había opción real de reinserción. La acusada pidió perdón y expresó arrepentimiento, pero el tribunal no lo consideró suficiente.

También se ordenaron compensaciones económicas a las familias afectadas, sin que ese punto eclipsara el peso de la sentencia.

En el proceso se habló de disputas y rencores dentro de la familia, y de problemas económicos. También se mencionó un seguro de vida relacionado con el esposo. Aun así, la sentencia se apoyó en los hechos probados, no en suposiciones sobre el motivo.

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Este artículo fue elaborado con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial. Posteriormente, fue objeto de una revisión exhaustiva por parte de un periodista profesional y un redactor jefe, garantizando así su exactitud, su pertinencia y su conformidad con los estándares editoriales.