Insólito

Mujer de 75 años descubre que lleva un bebé de 4 kg en su vientre

Hay misterios relacionados con la reproducción, entre ellos se encuentra un extraño fenómeno llamado litopedion. Es un feto de un embarazo ectópico que no llegó a término y murió sin haber sido expulsado.

La protagonista de esta historia recibe el nombre de Zahara Boutaleb, es una mujer marroquí de Casablanca y relata que había acudido a un hospital local en 1956 porque sospechaba que se encontraba esperando un bebé, pero «debido a la falta de medios técnicos eficaces en aquella época, no había sido posible detectar el supuesto embarazo». Sin embargo, en ese momento, en su interior si se estaba gestando una pequeña vida.

Según los exámenes realizados mucho tiempo después, el embarazo habría seguido su curso normal y solo después de nueve meses de gestación murió el feto. Según el informe médico, el feto habría sido entonces envuelto progresivamente en una cáscara de piedra caliza producida por el cuerpo de la madre. Este aislante natural, por increíble que parezca, habría permitido a Zahara Boutaleb evitar problemas de salud durante varias décadas.

Los expertos informan que una de las razones principales es que el embarazo tan particular que sufre esta paciente es una forma de embarazo ectópico que se caracteriza porque el óvulo fecundado anida y se desarrolla en la cavidad abdominal y no en el útero. En la mayoría de los casos, estos embarazos suelen provocar malformaciones en el feto y una alta tasa de mortalidad tanto para la madre como para el bebé.

No fue hasta julio de 2002, cuando sufría violentos dolores abdominales que Zahara Boutaleb decidió ir a ver a un médico del Hospital Universitario de Rabat. En el acto, fue atendida de urgencia por el profesor Ouazzani Taibi, jefe del departamento de ginecología-obstetricia de la maternidad. Sus equipos realizan numerosas comprobaciones antes de descubrir lo jamás esperado por nadie: La mujer lleva 46 años con un bebé de 42 centímetros y 3,7 kilos en su interior, siendo este el responsable de su malestar.

El caso de un bebé momificado

Luego de haberse determinado el desencadenante de los problemas y el método a seguir para extraerlo, se programó una operación donde se abrió el abdomen de la septuagenaria y se pudo extraer el feto, el cual ya se encontraba totalmente fosilizado por el paso del tiempo. En la jerga médica, estos bebés son denominados «lithopedion». Este término viene de «litho» (que significa «piedra» en el idioma griego) y «pedion» (que significa «niño»). Por lo tanto, se refiere a un «niño de piedra», es decir, un feto que se ha petrificado. Este es el resultado de un embarazo abdominal no diagnosticado y no tratado.

Por último, se sabe que el caso de esta mujer pudo ser tratado y que con tiempo su recuperación fue completa. Sin duda se trata de algo sorprendente para el mundo de la medicina y es una historia que, de no haber pruebas, muchos no podrían creer.

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