Neurólogo suizo acaba con toda esperanza sobre el caso de Schumacher: «Se trata de un estado vegetativo que es irreversible».

Erich Riederer, médico suizo especializado en neurología, dice estar convencido de que Michael Schumacher no tiene muchas o ninguna posibilidad de llegar a ser lo que una vez fue. También ha hecho acusaciones contra los médicos que lo trataron después de sucedido el accidente.

Casi siete años después del trágico accidente de esquí que lo dejó fuera de combate, se sabe poco sobre el estado de salud de Michael Schumacher. El cordón de seguridad que ha sido puesto por su familia con el fin de proteger la privacidad de su pariente, impide que el público pueda conocer su verdadero estado clínico, pero, sobre todo, no permite aclarar si puede existir alguna posibilidad de que este pueda recuperarse.

Erich Riederer, un neurólogo suizo que no ha dado señales de optimismo, se ha encargado de la situación. Su opinión, la cual fue registrada en el documental llamado “Michael Schumacher: En busca de la verdad”, emitido en la televisión francesa, ha sido una verdadera ducha fría que destruye casi cualquier posibilidad de ver al hombre que todos recordamos de pie.

«Está claro que se encuentra en un estado vegetativo, lo que significa que su cuerpo está funcionando, pero no responde», dijo el neurólogo que, aunque no ha seguido el curso de la enfermedad del as de la Fórmula 1, sugiere que teniendo en cuenta la información que se ha filtrado, el futuro de Schumacher no se ve nada bien. «Se encuentra respirando, su corazón está latiendo, seguramente pueda sentarse y dar pequeños pasos con ayuda de alguien más, pero solo eso. Creo que esto sería así si hablamos del mejor escenario para su caso», añadió.

Más allá de cualquier pronóstico optimista, hay muy pocas razones para alegrarse. «No creo que haya alguna posibilidad de verlo como era antes del accidente», dijo Riederer, dando a entender que los miembros de su familia y sus aficionados deben prepararse para que cualquier cosa suceda.

Desde su punto de vista, el siete veces campeón del mundo también estaría pagando por los errores cometidos por los médicos, los cuales no se movieron lo suficientemente rápido después del accidente. También dice que puede que la presión de atender un paciente como Michael, aumento el miedo de cometer errores. Pero, si en lugar de retrasar el proceso, hubieran intervenido con rapidez, su salud habría mejorado considerablemente a día de hoy. «Al dejar pasar tanto tiempo sin el tratamiento, se destruyeron varias sustancias del cerebro», concluyó el profesor, el cual no cree en la posibilidad de que el alemán se recupere, y en caso de mostrar mejoría, no podrá volver a ser la persona que todos conocíamos.