Cocina, recetas y alimentos

Por qué no deberías tirar los huevos caducados

Uno de los problemas de que sea un alimento tan básico es que a veces se nos olvida cuándo compramos el cartón.

Si ya han pasado algunos días desde la fecha de caducidad mínima indicada en el envase de los huevos, no está dicho que no puedas comerlos. Vierte agua fría en un recipiente, sumerge el huevo en ella y observa. Si se hunde hasta el fondo, todavía está fresco; si permanece medio muerto, se puede comer pero no crudo. Si flota, no debe ingerirlo de ninguna manera. Sin embargo, esto no significa que lo único que hay que hacer es tirarlo. De hecho, hay varias formas de utilizar los huevos caducados.

Prepara una mascarilla para el rostro: comienza rompiendo la cáscara del huevo caducado, luego separa la clara de la yema y colócala en un recipiente acompañado de unas gotas de limón, un poco de aceite de oliva virgen extra o almendras dulces. Mezcla muy bien y aplica  sobre tu rostro dejándola actuar por 15 minutos. Al pasar el tiempo, lava la cara con abundante agua fresca y un limpiador neutro. Si deseas obtener un exfoliante natural, solo agrega un par de cucharadas de azúcar.

Crea un pack para el cabello dañado: el huevo es rico en proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos grasos, ácido fólico y biotina, todos los cuales tienen un efecto beneficioso sobre el cabello, ayudando a fortalecerlo y también a darle más brillo. Bate la yema de huevo y distribúyela sobre tu cabello, más precisamente sobre los largos. Espera unos veinte minutos y luego aclara, utilizando como máximo agua fría o tibia. Aclarar de nuevo con vinagre de sidra de manzana para eliminar todo el olor y luego lavar con champú.

Limpia los zapatos y los bolsos de cuero: esta vez entra en juego la clara de huevo. Después de batirla hasta que esté duro, limpia la superficie de tus zapatos o de tu bolso de cuero genuino con una esponja suave, espera a que se seque y luego limpia suavemente con un paño de lana.

Fabrica un abono para tus plantas aromáticas: los huevos expirados son excelentes para las plantas. ¿Necesita trasplantar una? Toma una maceta y llénala hasta la mitad con tierra, mete el huevo, rómpelo con la ayuda de alguna herramienta y agrega la cantidad restante de tierra que hace falta. A continuación, coloca la planta en su posición y termine con los últimos toques de tierra.

Combate las ojeras: para disminuir la aparición de las ojeras, pero también las notorias patas de gallo, puedes aplicar la yema en la zona de los ojos, masajeando con mucha suavidad por un tiempo de 4 o 5 minutos, ten en cuenta que los movimientos que hagas deben ser circulares. Una vez pasado el tiempo enjuague bien y continúe a aplicar una crema para los ojos.

Elabora un pegamento casero: utiliza la clara de huevo y mézclala con un poco de harina blanca hasta que tengas una masa homogénea. Este pegamento doméstico no es tóxico y es respetuoso con el medio ambiente, aunque no es muy potente. Es perfecto para pegar papel, cartón y telas, y por tanto para hacer decoupage o reciclaje creativo.