¿No puedes dormir? Tal vez sea culpa de lo que estás bebiendo

Aunque no lo creas, tomar una copa de vino durante la cena puede ser el detonante clave para terminar en una noche de insomnio y un día de somnolencia, esto puede suceder en muchos casos y es momento de aclarar ese rumor que dice todo lo contrario, ya que en realidad en un agravante muy desconocido para el insomnio.

Consumir alcohol empeora el estado de insomnio y somnolencia, ese es uno de los motivos por los que no se recomienda tomarlo en compañía de fármacos calmantes o somníferos. De hecho, beber vino y cerveza para calmar la sed no funciona y solo aumenta la necesidad de tomar agua. Por este motivo es mejor tener cuidado con esa creencia de que el alcohol es un método para conciliar mejor el sueño o dormir más. Aunque no lo creas, hay varios estudios científicos que demuestran que sus efectos son justamente los contrarios.

En el año 2007 un estudio publicado en Chronobiology International encontró que al ingerir alcohol se modifica el ritmo circadiano natural del ser humano, lo cual puede causar en el cuerpo una confusión que altera la percepción del día y la noche, haciendo que el estado de insomnio se active o se duerma muchas menos horas de las recomendadas. Esto ocurre porque el alcohol dentro del organismo inhibe la producción de melatonina, la conocida hormona encargada de regular el estado de sueño y de vigilia. Esto no es lo único que sabemos, unos estudios publicados en 2013 en la revista «Alcoholism: Clinical and Experimental Research» demostraron que tomar alcohol reduce el número de horas que se puede dormir, ya que afecta directamente a la fase REM, la más necesaria para el descanso y la salud humana.

Además, el alcohol tiene un efecto altamente diurético y estamos seguros de que todos lo saben, es muy normal que después de una o dos cervezas nos veamos obligados a tener que ir al baño para orinar. Durante la noche, esto puede causar despertares innecesarios que podrían dificultar el descanso y causar somnolencia durante todo el día.

Al principio comentábamos la importancia de no mezclar medicinas y somníferos con alcohol, esta recomendación se hace porque se ha detectado que las bebidas alcohólicas pueden relajar todos los músculos, incluidos los de la respiración y esto puede terminar causando problemas respiratorios mientras se duerme acompañados de apnea. La combinación de estos dos podría ser fatal o terminar en problemas serios que requieran de la atención de un especialista.

Por último, si tienes problemas para conciliar el sueño, insistimos en que el alcohol no es una buena solución. Te recomendamos elegir bebidas calientes como manzanilla o un vaso de leche tibia, estás si pueden inducir al sueño durante las noches. También te invitamos a visitar a un especialista y a buscar más información sobre alternativas para tratar el problema y no fallar en el intento.