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Por qué nunca debes tronar los dedos

Crujir los dedos es una costumbre que muchos tenemos y que hacemos a lo largo del día. Sin embargo, es común preguntarse si hacer esto puede llegar a tener algún efecto secundario no deseado o si existe la posibilidad de que sea una práctica saludable para nuestras articulaciones.

La ciencia, que ha dedicado algunos estudios a solucionar este tipo de dudas, se ha puesto a trabajar en describir los efectos negativos de esta práctica cotidiana hecha por muchos: un estudio reciente ha revelado todos los posibles riesgos de someter a los dedos con este tipo de acciones, señalándola como una costumbre que puede llegar a ser muy nociva para la salud de las manos.

Como se ha publicado en varios artículos e investigaciones médicas, existe un líquido presente en las articulaciones de los dedos llamado líquido sinovial. Este fluido, producido por la membrana sinovial, llena la cavidad articular, nutre los diversos tejidos y lubrica las articulaciones para mantenerlas saludables y efectivas. A medida que se van moviendo los dedos, el líquido sinovial produce gases que se acumulan en el espacio vacío de los puntos de unión de los dedos, formando burbujas de oxígeno. Cuando los dedos se truenan, la presión en el fluido se reduce, causando que las burbujas de aire se exploten produciendo el sonido que todos reconocemos.

Crujir los dedos no es algo que pueda hacerse todo el tiempo, debido a que se debe esperar al menos unos 20 minutos para que las burbujas de aire se formen nuevamente.

Pese a que esto puede ser malo para la salud de los dedos, algunos expertos aseguran que los riesgos son mínimos. De hecho, una investigación realizada en el año 1990 buscada resolver esta duda y determinar cuáles era los riesgos sobre esta práctica, y los resultados señalaron que someter a los dedos con este movimiento podría causar hinchazón en las manos y disminución de la fuerza en el agarre.

Además, aseguraban que si se truenan los dedos con mucha frecuencia puede causar efectos secundarios adicionales como inflamación general de las articulaciones de las manos y empeorar los síntomas del síndrome del túnel carpiano.

Un estudio realizado en el año 2011 también ofrece pruebas para pensar un poco más sobre las posibles consecuencias de esta práctica: Se examinaron las radiografías de las manos de 215 personas en edades entre los 50 y los 89 años. La comparación de las articulaciones de aquellos que se tronaban los dedos con frecuencia y de los que no, muestran que no había diferencias claras entre las manos de ambos tipos de voluntarios.

En conclusión, el crujido de los dedos no es especialmente dañino para la salud de las manos según estudios recientes, pero si puede presentar algunas contraindicaciones si se practica excesivamente, por lo que la prudencia es importante. Por lo tanto, si llegas a sentir dolor o incomodidad en las articulaciones que sueles tronar, lo mejor es descansar un poco de este hábito hasta que el dolor haya desaparecido por completo.

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