LifeStyle

Nunca vuelvas a tirar la piel de cebolla, es la cura a muchas enfermedades

La cebolla es un ingrediente básico en la preparación de muchísimos platos, no solo aporta un delicioso sabor, sino también múltiples beneficios entre sus capas, las hay de diferentes tipos y gustos. Sin embargo, muchos desconocen sus cuantiosas propiedades que son utilizadas tradicionalmente por los pueblos africanos y nativos americanos contra las molestias que la época de invierno trae a nuestra salud.

La piel de la cebolla para aliviar resfriados, dolor de garganta y tos

El invierno y el otoño son estaciones muy bellas, del gusto de muchos por sus colores y sus aromas. No obstante, pueden traer ciertas molestias como resfriado, tos y dolores en la garganta. Aunque hay muchos que al primer síntoma toman una pastilla para disminuir las infecciones, hay otros que prefieren que siga su curso.

Piel de cebolla para aliviar resfriados, dolor de garganta y tos.

El invierno y el otoño son estaciones muy bonitas, del gusto de muchos por sus colores y sus aromas. No obstante, pueden traer ciertas molestias como resfriado, tos y dolores en la garganta. Aunque hay muchos que al primer síntoma toman una pastilla para disminuir las infecciones, hay otros que prefieren que siga su curso.

Pero ¿Qué pasaría si te contáramos que existe un tratamiento completamente natural y realmente efectivo?

La cebolla posee múltiples propiedades, que comprenden propiedades antibióticas, antiinflamatorias y antioxidantes. De hecho, a principios del siglo XX las personas acostumbraban a poner una cebolla cortada por la mitad en la mesa de noche en su habitación cuando presentaban síntomas de fiebre y tos, la razón es porque la cebolla tiene la capacidad de absorber gran cantidad de bacterias presentes a su alrededor.

A continuación, conocerás algunos tratamientos naturales que te ayudarán a afrontar mejor las estaciones frías

Infusiones de hierbas contra el dolor de garganta: debes tomar la piel de unas 5/6 cebollas e introdúcelas en una olla con agua caliente y la ralladura de unos limones. Déjalo hervir durante unos 15 minutos y luego filtra todo. Agregamos una cucharada de miel y bebemos. ¡Al cabo de unos minutos sentirás el alivio!

Infusiones contra los resfriados: ponemos a hervir un poco de agua en una olla. Metemos dentro la piel de 4 cebollas y dos cucharadas de vinagre balsámico, mezclamos y colocamos nuestra cara en la olla. Cubrimos la cabeza con una toalla grande y comenzamos a respirar. ¡En pocos momentos tu nariz estará totalmente despejada!

Sopa de cebolla contra la gripe: simplemente debes picar cinco cebollas en trozos grandes, sofríelas en una sartén, agrega una cucharada de aceite y deje que se dore por unos segundos. Luego agregue un poco de caldo de verduras o de carne, cocinamos y servimos caliente.

Con estos sencillos tratamientos, el resfriado será más fácil de manejar y no tendremos miedo a la gripe, la tos o los dolores de garganta.

Publicaciones relacionadas