Insólito

Jubilada de 80 años se casa con un joven de 35 y cuenta su historia en las redes sociales

Es una controvertida historia de amor que conecta a Gran Bretaña y Egipto en la que Iris Jones, una jubilada de 80 años, y su marido Mohamed Ahmed Irbriham de 35 años se dan el sí quiero. 

Una frase común dice que “para el amor no hay edad”, pero, en muchas ocasiones, se trata de una frase que solo aparece para defender situaciones que son indefendibles. Es cierto que el amor no debería tener edad, pero hay ocasiones en las que aparecen historias como la que vamos a ver hoy. El Daily Star informó de la historia de amor entre Iris y Mohamed.

Ella tiene 80 años y él 35. Decidieron casarse después de haberse conocido por redes sociales y, a pesar de que algunos dicen que el joven quiso aprovecharse de una oportunidad económicamente lucrativa. No es posible saber si Mohamed es un arribista o un hombre realmente enamorado, pero, por si acaso, se espera que la situación sea beneficiosa y que no haya algo podrido en su matrimonio.

La jubilada de 80 años cuenta que siente que desperdicio su juventud y quiere darse una nueva oportunidad con su nuevo marido. Mohamed Ahmed Irbriham es un egipcio que estaba sin trabajo cuando conoció a la mujer. Todo parece indicar que Iris se enamoró a primera vista y fue correspondida por Mohamed cuando se conocieron en persona.

Así fue como tomaron la rápida decisión de casarse. La nueva pareja trató de casarse en El Cairo, pero el matrimonio fue anulado por problemas con los documentos, por lo que no está claro si la boda se celebró y luego se invalidó o si se detuvo antes de celebrarse, aun así, todo está preparado para la pareja y ambos dicen estar más convencidos que nunca de repetir el proceso de la boda.

Esta unión, como era de esperarse, no cuenta con la bendición de todos, la familia de Iris se opone firmemente, ya que no entienden por qué Mohamed querría casarse con una mujer tan mayor, por lo que asume que su interés principal es el dinero y la nacionalidad. Aun así, Iris Jones no cree las sospechas de sus familiares y está convencida de la buena fe de su novio.

Iris dice lo siguiente: «Si se casa conmigo por mí “fortuna”, creo que se va a sentir decepcionado, porque vivo de una pensión. No soporto a los tontos. Soy honesta y sincera, y le dejé claro desde el inicio que no debía ser aprovechado». La mujer también habló del tiempo que estuvo en Egipto con Mohamed: «He pasado años haciendo felices a otras personas, ahora solo quiero casarme con el hombre que amo antes de morir. Es cierto que siempre he sido un poco rebelde, y yo creo que él es perfecto para mí».