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8 cosas que le suceden a tu cuerpo cuando dejas de comer carne roja

Dejar de comer carne roja es difícil, pero no imposible. Ya sea para proteger a los animales, el medio ambiente o simplemente para variar la dieta, es importante mantenerse firme en nuestra motivación. Hoy veremos los efectos por los que pasa el cuerpo cuando dejamos de consumir carne roja.

Perderás algunos kilos.

La carne roja es rica en calorías y al sacarla de la dieta se reducen los números en la báscula. Una sola ración de carne suele superar la dosis necesaria según varios estudios. De hecho, una ración de 85 g de carne de vaca puede tener hasta 170 calorías, mientras que una ración de alubias tendrá cerca de 100 calorías, y la de tofu solo unas 70 calorías.

Puede que la diferencia parezca poca, pero se acumula con el tiempo. Un análisis de estudios en 2015 publicado en el Journal of General Internal Medicine descubrió que las personas que son vegetarianas pierden más peso que aquellas que no lo son o siguen cualquier otro tipo de dieta.

Mejoras en el pH.

Un cuerpo sano debe tener un pH equilibrado. Sin embargo, los alimentos que aumentan la acidez del pH se encuentran en la mayoría de las dietas que incluyen carne roja. La carne roja en sí produce una gran carga de ácidos que el cuerpo absorbe y debe neutralizar. Esta acidez crea un entorno que promueve la formación de enfermedades.

Reduce la hinchazón.

La carne roja se digiere más lento que otros alimentos y es causante de estreñimiento, dolor abdominal e hinchazón. Cuando se deja de comer carne, con el tiempo, aumentará la presencia de bacterias saludables en el intestino, lo que podría reducir la inflamación en todo el cuerpo. Un estudio en 2015 demostró que los vegetarianos tenían niveles más bajos de inflamación que los que consumían carne.

Una piel más saludable.

Un cutis claro se debe estimular desde el interior. Consume más frutas y verduras ricas en vitaminas A, C y E que combaten los radicales libres responsables de las manchas en la piel.

Reduce el colesterol.

Dejar de consumir carne roja reduce la densidad de la grasa saturada asociada al colesterol alto. La American Hearst Association recomienda limitar las grasas saturadas a un 5 o 6% de las calorías diarias para reducir el riesgo de colesterol alto y las placas de grasa dentro de las arterias.

Además, el colesterol alto puede ser un factor hereditario, pero si se reduce el consumo de carne roja, los niveles disminuirán.

Reduce el riesgo de padecer enfermedades graves.

Eliminar la carne roja reduce el riesgo de padecer varias enfermedades.  Sus niveles de grasa saturada están asociados a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. Un estudio de 2018 publicado en el European Heart Journal ha relacionado el consumo de carne roja con la probabilidad de aumentar el riesgo de infarto. Esto sucede por una sustancia llamada carnitina, la cual estimula la formación de óxido de trimetilamina, un compuesto producido por las bacterias en el estómago.

Además, los consumidores frecuentes de carne de vaca corren el riesgo de padecer Alzheimer. Un estudio de 2017 publicado en el British Medical Journal relacionan el exceso de hierro por el consumo excesivo de carne roja con el desarrollo de esta enfermedad.

Sentirás más energías.

Tener un corazón, un buen sistema digestivo, un cuerpo y una mente sana son la base de la producción de energías. Reemplazar la carne roja por alimentos más saludables como alubias, grasas vegetales, cereales integrales, frutas y verduras puede aumentar la producción de energías.

Ayuda al medio ambiente.

Muchos ya lo saben, la cría de animales de carne requiere grandes cantidades de pastos, energía y agua. La agricultura animal es responsable del 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Cada año, este sector produce 59 millones de toneladas de carne y 10 millones de toneladas de carne de cordero y cabra. Solo los estadounidenses comen una media de 120 kg de carne por persona cada año, frente a los 2 kg de muchos otros países.