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8 errores de higiene personal que todos cometemos a diario

Desde pequeños, es común que aprendamos algunos hábitos de higiene personal que generalmente seguiremos por el resto de nuestra vida. Nos lavamos las manos antes de cocinar y después de ir al baño, nos cepillamos los dientes antes de acostarnos, nos duchamos y ponemos ropa limpia. Sin embargo, muchas personas suelen cometer algunos errores y, muchas veces, sin darse cuenta. Hoy te mostramos un listado de hábitos erróneos que es mejor corregir para mejorar tu higiene personal.

No cubrirse la boca al toser o estornudar

Aunque no lo creas, es uno de los hábitos más desagradables y que muchos no tienen en cuenta. Aquellos que no cubren su boca al toser o estornudar, promueven la propagación de virus y gérmenes en el ambiente, cosa que en época de coronavirus es considerada letal.

Utilizar un pañuelo o la manga de la camisa para estornudar no solo hace parte de los buenos modales, sino que también es un factor esencial para la prevención de enfermedades contagiosas.

Comerse las uñas

A pesar de que muchas veces sea un gesto involuntario causado por el estrés o la ansiedad, es un hábito poco saludable, desagradable y antiestético. Varios estudios señalan que se trata de un hábito que afecta a toda la población, tanto a niños como a adultos sin distinción de género.

Además de ser desagradable, es un mal hábito que puede generar consecuencias nocivas para la salud, ya que puede ser causante de un gran número de infecciones debido a la proliferación de la bacteria E. coli y la salmonela en la cavidad de las uñas.

No lavarse las manos después de ir al baño

Muchas personas piensan que este hábito es una pérdida de tiempo, pero es todo lo contrario. El hábito de lavarse las manos después de ir al baño es muy importante, ya que reduce la propagación y aparición de infecciones o alergias.

Limpiar los oídos usando bastoncillos de algodón

Quizás creas que estás haciendo bien, ya que la idea de limpiar los odios suena saludable, pero la verdad es que esto solo empeora la situación. Los bastoncillos de algodón solo empujan el cerumen y la suciedad hacia el interior del oído, provocando daños en el tímpano o infecciones.

Dejar el cepillo de dientes mojado

La mayoría de las personas están acostumbradas a lavar y guardar el cepillo de dientes una vez se han lavado la boca, dejándolo completamente mojado. Esto es un error, ya que la humedad permite que las bacterias se reproduzcan y se transporten a tu boca en el siguiente uso.

Por lo tanto, asegúrate de eliminar el exceso de agua cuando lo vayas a guardar. De igual forma, recuerda que es importante cambiar el cepillo de dientes con frecuencia. Según los expertos, lo ideal es cambiarlo cada dos o tres meses.

No ducharse después de hacer ejercicio

Realizar actividad física es fundamental para una buena salud, pero también lo es bañarse después de entrenar o hacer deporte. El sudor en la piel, además de generar una sensación desagradable y emanar un mal olor, puede generar molestas erupciones. Una ducha con agua caliente después de tu entrenamiento te ayudará a regular tu flujo sanguíneo y aliviar los dolores musculares, además de eliminar el mal olor.

No limpiar los objetos de uso diario

Mantener los objetos de uso diario limpios es muy importante, esto incluye los pomos de las puertas, teclados de PC, sillas, dispositivos electrónicos y herramientas de maquillaje, ya que muchas bacterias residen en la superficie de esos objetos y pueden provocar infecciones que pueden causar enfermedades complicadas.