Papá le regala a su hijo un acuario, pero dentro se esconde…

Una increíble historia protagonizada por un padre que decide darle un regalo a su hijo. El regalo elegido es un acuario, pero en su interior se esconde una de las especies más venenosas del mundo. La historia tiene lugar en Londres, el hombre de 32 años, Wesley Trevors, para hacer feliz a su hijo, se presentó en su casa con un colorido acuario tropical. Desafortunadamente, sólo después de llevar el regalo a su casa nota un molusco muy extraño que yace en el fondo.

Sólo después de una cuidadosa investigación, Wesley Trevors descubrió que dentro de su acuario había una especie capaz de matar a una persona en menos de un minuto.

El increíble descubrimiento en el acuario

El molusco, que se encontró intacto en el acuario de la familia Trevors, era un caracol cónico. Aunque parezcan inofensivas, estas criaturas son las especies marinas más peligrosas del mundo.

Hasta la fecha, este molusco es responsable de la muerte de 36 personas y de 141 heridos (según los datos). Los caracoles cónicos suelen vivir en los mares tropicales, pero se han adaptado gradualmente incluso a temperaturas más suaves. Atacan a su presa con una aguja similar a un diente largo y afilado. Inyectan a la víctima con un poderoso veneno que la paraliza. Su suero es tan poderoso que, a veces en la medicina, se utiliza para reemplazar la morfina.

El «caracol de cigarrillos»

Trevors descubrió la presencia del peligroso animal en su acuario y pidió ayuda a varios zoológicos y centros marinos, pero nadie le ayudó. En ese momento el hombre le dice al Sol: «El caracol cónico también es conocido como caracol de los cigarrillos, porque si te pica sólo necesitas tiempo para fumarte uno para morir».

A mi hijo le encanta Disney y quise regalarle un acuario con el escenario de Buscando a Nemo, de hecho también hay un pez payaso. Pero cuando vi este pequeño caracol, no lo reconocí. Lo fotografié y pregunté en un foro de biología marina, pregunté de qué se trataba». Sólo después de leer la queja en el periódico, el Centro de Vida Marina de Londres aceptó recibir al caracol.