Salud

¿Qué es la parálisis del sueño y cuáles son los factores de riesgo?

Este trastorno del sueño se caracteriza por una sensación de parálisis completa y asfixia que a veces viene acompañada de alucinaciones. Se trata de un fenómeno mucho más común de lo que la gente cree.

La parálisis del sueño es un fenómeno que se caracteriza por afectar a más del 40% de la población mundial,  provocando una terrible sensación de parálisis y asfixia. Es una experiencia aterradora que nadie quiere vivir, pero a menudo puede ocurrir si se atraviesa un periodo estresante o si se están teniendo malos hábitos.

Pero ¿Qué es la parálisis del sueño?

También conocida como parálisis hipnagógica, se caracteriza por adoptar la forma de una pesadilla con los ojos abiertos, un escenario en el que despertamos bruscamente en mitad de la noche y no se puede mover ni un músculo.

Durante la parálisis no se puede respirar y es posible pasar por alucinaciones, e incluso algunas personas ven criaturas o rasgos distorsionados. Todo esto es causado por un mal funcionamiento del sueño durante la fase REM, ya que, cuando se producen los sueños, nuestros ojos se mueven, pero nuestro cuerpo se mantiene inmóvil. En algunos casos puede ocurrir que el despertar no coincida con la fase en la que los músculos han retomado su actividad, haciéndonos estar conscientes pero paralizados.

Esta extraña combinación del mundo de los sueños y de la realidad puede provocar las temidas alucinaciones. Según los expertos, las alucinaciones causadas por la parálisis del sueño se dividen en tres grupos: la presencia de un intruso, presión en el pecho que en ocasiones se acompaña de experiencias agresivas y las experiencias de levitación o de salida del cuerpo.

Entonces, ¿Qué desencadena la parálisis de sueño?

Las principales causas de este trastorno están relacionadas con el estado emocional: la ansiedad y el estrés desempeñan un papel superimportante, además, no se debe subestimar la falta de descanso, los ritmos de vida irregulares y algunos factores genéticos.

Según algunas investigaciones, las personas que sufren ataques de pánico son más propensas a pasar por parálisis del sueño.

Estudios realizados por el Dr. Brian A. Sharpless, de la Universidad de Pensilvania, asegura que este fenómeno parece ser común en estudiantes y personas mayores con trastornos mentales crónicos. En el caso de los estudiantes, estos están constantemente sometidos a estrés y ansiedad debido a los exámenes y las fechas de entrega, por lo que es probable que las parálisis sean más frecuentes durante un periodo final.

¿Qué soluciones hay disponibles?

Lo cierto es que no existe una cura real para este trastorno, ya que la comunidad científica no ha hecho las suficientes investigaciones para conocer mejor el problema. Como ya se ha mencionado, el estrés juega un papel fundamental en su aparición, siendo una de las principales causas de las pesadillas. Pero, pese a todas las complicaciones, hay algunas medidas que se pueden tomar para intentar reducir estos padecimientos y descansar mejor.

Lo primero es reducir el consumo de café y cualquier otra sustancia estimulante, esto para poder «calmar» el cuerpo antes del descanso. También es necesario disponer de un entorno cómodo para dormir, eligiendo un buen colchón y ajustando la temperatura de la habitación a 18 o 20 grados.

Como ya hemos dicho antes, la ansiedad y la depresión son los principales desencadenantes de este trastorno, por lo tanto, es recomendable acudir con un especialista en salud mental para mantenerse bajo control.

¿Qué hacer en caso de parálisis del sueño?

La clave principal para combatir la parálisis del sueño es la conciencia, actuar correctamente y hacer lo posible por tener control sobre la situación. Además, hay algunos pequeños trucos que pueden ser útiles, por ejemplo, tratar de mover ciertas partes del cuerpo, como los dedos de los pies o los ojos para recuperar el control muscular.

Las personas que tienen sueños lucidos con frecuencia pueden utilizar algunos otros trucos. Al ser dueños de sus sueños, pueden intentar desaparecer a sus monstruos y convertirlos en lo que realmente son: sueños.

Sin duda, lo más importante es percatarse de que solo se trata de cosas que están en nuestra cabeza, por lo que debemos mantener la calma y evitar pelear porque solo se empeorará la situación.

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