Salud

Peligro en Amazonia: el problema de los niveles de CO₂ es peor de lo esperado

Los datos más recientes entregados por los investigadores del cambio climático mundial señalan que los niveles de deforestación en Brasil y Bolivia han provocado el aumento de los incendios en la región, lo cual ha alertado a los expertos sobre los niveles de CO₂ y el futuro de esta área verde con relación a la supervivencia de las especies. Los expertos encargados de estos estudios señalan en sus informes más recientes que el mundo se verá obligado a experimentar graves problemas climáticos antes de lo esperado a medida que las emisiones aumentan.

La amazonia es considerada el pulmón del mundo porque absorbe millones de toneladas del dióxido de carbono que se encuentra presente en la atmósfera. Cuando se reduce la cantidad mundial de este gas de efecto invernadero que calienta el planeta, se contribuye a frenar el cambio climático. Con mucha frecuencia se habla de la importancia fundamental que tienen las manchas verdes en nuestro Planeta, pese a que actualmente la actividad antropogénica se define hoy como algo desenfrenado, la naturaleza ha podido mantenerse en un papel sustancialmente equilibrador con respecto a los daños que el hombre ha provocado con sus abusos y desinterés. De hecho, la fotosíntesis y el potencial del océano para absorber los gases de efecto invernadero que son liberados por nuestra especie nos están salvando de pasar por una verdadera tragedia medioambiental en los años más recientes. Sin embargo, en los últimos días nos hemos quedado sorprendidos con la información presentada por un estudio especialmente inquietante. De hecho, según los datos publicados en Nature, la selva amazónica está dejando de lado su importante papel como salvador.

En este estudio se hacen explicaciones muy precisas. Los expertos, de hecho, estiman que entre los años 2010 y 2019 la selva amazónica habría liberado a la atmósfera del planeta cerca de unos 16.600 millones de toneladas de CO₂, absorbiendo en cambio el 13.9 de estos residuos. Esto significa que las emisiones superan un promedio del 20% a las absorciones.

Las cifras están totalmente fuera de las expectativas de los investigadores.

Estas cifras no son poca cosa, ya que muchos estamos acostumbrados a pensar en la naturaleza y los ecosistemas como elementos salvadores e inagotables. Pero por otro lado, el hombre hace muy poco para mantenerlas en buen estado y evitar que la tragedia llegue a convertirse en algo que ya no tenga solución humana posible. La deforestación, por ejemplo, es una de las más claras autocondenaciones a las que la propia especie se sigue exponiendo cada día. Solo basta con revisar algunas cifras, ya que solo durante el año 2019 en la selva amazónica se detectó la desaparición de al menos unos 3,9 millones de hectáreas de bosque. Esta es una extensión de tierra que se puede comparar con el tamaño total de la superficie de los Países Bajos.

Muchos ya lo sabemos, una menor cantidad de árboles en el planeta es sinónimo de una menor capacidad del planeta para absorber los gases de efecto invernadero. De hecho, en los últimos años se ha alcanzado el punto límite de esta cifra y la selva amazónica ha dejado de ser vista como una esperanza para todos los seres vivos de la Tierra, ya que se está produciendo el efecto contrario, quienes deberían salvarnos están emitiendo veneno en lugar de absorberlo, así que el problema es más que dramático. A estas alturas, solo nos queda esperar a que los países tomen cartas en el asunto y esperar que los próximos años sean diferentes en el campo de esfuerzos para que este daño no se siga expandiendo.

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