Piel grasa: cómo reconocerla y acabar con los brillos en la cara

La piel grasa aparece cuando las glándulas sebáceas producen sebo de forma excesiva. Los puntos más frecuentes son la frente, la nariz y las mejillas. Esto hace que aparezcan brillos y que la piel sea más propensa a las imperfecciones.

Nuestra piel representa el órgano más grande de nuestro cuerpo y es muy importante cuidarla con los alimentos y con los remedios naturales apropiados para mantenerla siempre sana, tonificada y con una excelente apariencia.

La piel se mantiene en un ciclo constante de renovación, perdiendo a diario miles de células muertas y generando células nuevas. Para ayudar a nuestra piel en este proceso debemos conocerla muy bien, por eso, debemos saber si es grasa, seca, mixta o si tiene alguna sensibilidad cutánea, y así, sabremos como cuidarla, limpiarla, alimentarla y nutrirla adecuadamente.

Si tienes la piel grasa, probablemente notarás que el maquillaje nunca aguanta todo el día y que la piel se engrasa de nuevo un par de horas después de limpiarla. Con frecuencia, las personas con piel grasa sienten la necesidad de lavar el rostro durante el día o secar el exceso de grasa con un papel o toallita y usan polvos faciales para esconder el brillo que produce la piel.

Se debe tener muy en cuenta que, si tienes la piel grasa en la zona T (frente, nariz y mentón), pero normal o incluso seca en las mejillas, entonces tienes un tipo de piel mixta. Las personas con este tipo de piel mixta suelen tener que usar diferentes productos para tratar los dos tipos de piel que tienen en su cara.

¿Qué puede causar la piel grasa?

Existen varias causas que producen la piel grasa, estas son las más frecuentes:

  • Causas genéticas
  • Estrés
  • Dieta
  • Cambios hormonales
  • Causas ambientales

Como podemos tratarla: 

Existen ciertos cuidados y precauciones especiales que te pueden ayudar a reducir los pequeños problemas asociados a este tipo de piel:

Limpia tu rostro antes de dormir y por la mañana: esto es fundamental. Debes limpiar tu rostro dos veces al día con el objetivo de acabar tanto con las impurezas que se acumulan al dormir, como las que surgen a lo largo del día.

Limpieza a fondo: la piel grasa es muy sensible por naturaleza y, por lo tanto, no se recomiendan jabones agresivos para tratarla. Lo ideal es usar una leche limpiadora natural para limpiar la piel a fondo y jabones que equilibren el pH normal de la piel.

Exfolia todas las semanas: para realizarlo tienes dos opciones, puedes adquirir un gel limpiador para realizar la exfoliación diariamente o aplica uno de los exfoliantes especiales que existen para el rostro que se aplican una o dos veces a la semana. Este hábito te ayudará a eliminar células muertas que se acumulan en la dermis y así contribuirá a que los poros se mantengan cerrados.

Hidratación adecuada: a pesar de lo que muchas mujeres creen, también es necesario hidratar este tipo de pieles. Sin embargo, es muy importante utilizar un producto especial para pieles grasas o de lo contrario aumentaremos la oleosidad. Es recomendable hidratar solo de noche, evitando las cremas de día.

Utiliza los cosméticos correctos: con una buena elección de maquillaje evitarás la acumulación de sebo en tu dermis y los indeseados brillos. Elige una base especial para piel grasa, con efecto mate y a base de agua, lo mejor son los polvos traslúcidos. Finalmente puedes elegir productos que contengan sustancias astringentes como agua de rosas, ciprés, eucalipto, lavanda, aloe vera y azufre, aceite de jojoba y aceite de argán.