Salud

¿Por qué es peligroso para la salud el amianto o asbesto?

Este tipo de material, además de ser muy común en las construcciones de décadas anteriores, ha sido investigado ampliamente por ser el responsable de provocar todo tipo de enfermedades difíciles de tratar en el aparato respiratorio a mediano y largo plazo.

El amianto, o asbesto, es uno de los componentes del fibrocemento, un material de construcción que en España fue mayormente comercializado por la empresa Uralita, motivo por el que también se le conoce por este mismo nombre. Se compone por fibras microscópicas que pueden permanecer en suspensión en el aire durante muchos años, pero esta misma exposición se ha convertido en un verdadero riesgo para la salud respiratoria.

Estar en contacto con el amianto no supone un riesgo real para la salud a corto plazo, pero los riesgos cambian cuando el contacto se prolonga con el tiempo y se manipula el material, de manera que las fibras pasen al aire y sean fácilmente respirables por los usuarios.

Este tipo de contacto es común al momento de hacer demoliciones, trabajos de corte, mientras se usa el taladro, al momento de hacer roturas o cuando se trabaja en un sitio donde hay material muy envejecido. Además, se ha comprobado que estas fibras pueden adherirse a la ropa, por lo que el riesgo de que pase por el aire respirado aumenta pese a que ya no nos encontremos en el lugar.

Las investigaciones han señalado que las enfermedades que pueden aparecer en el sistema respiratorio pueden ser el cáncer de pulmón, siendo esta la patología más mortal de todas las enfermedades que afectan a las personas expuestas al amianto. De hecho, desde hace tiempo se considera al asbesto como un material cancerígeno, debido a que cuenta con las características físicas, químicas y biológicas capaces para aumentar la probabilidad de padecer cáncer, algo similar a lo que sucede con el tabaco.

Otra enfermedad relacionada con este material es el mesotelioma maligno, otro tipo de cáncer que afecta a la pleura y al peritoneo. En una amplia variedad de casos, este tipo de cáncer aparece en personas que han estado expuestas al amianto por motivos laborales, pero se ha demostrado que los primeros síntomas no aparecen sino hasta 20 o 30 años después de la exposición. Lamentablemente, debemos saber que no existe cura para esta enfermedad y la esperanza media de vida una vez que se ha diagnosticado es de tan solo nueve meses.

La tercera enfermedad de la que debemos hablar es la asbestosis, una enfermedad asociada directamente a la exposición al amianto. Sus síntomas se caracterizan por el desarrollo de una fibrosis pulmonar causada por la inhalación de asbesto. Al igual que el mesotelioma maligno, su desarrollo es lento y aparece con el paso de los años, los principales síntomas son dificultad respiratoria que se va agravando a medida que progresa la enfermedad, aparición de tos seca y sensación de pesadez en el pecho.

Legalmente, el asbesto fue prohibido desde 2001.

El uso de amianto fue absolutamente prohibido en España en diciembre del año 2001, pero algunas de sus variedades se prohibieron antes, como el amianto azul en 1984 y el amianto marrón en 1993.

Aún queda amianto presente en construcciones realizadas antes de la prohibición, motivo por el que se recomienda a los trabajadores que se dediquen al derribo, demolición y mantenimiento de estas estructuras que siempre lleven equipos de protección personal. A día de hoy hay varias empresas especializadas en la retirada de asbesto que pueden asegurar un desamiantado profesional, seguro y libre de restos contaminantes.