Por qué es tan difícil perder peso después de los 40

Siempre se dice que perder peso es misión imposible llegada una edad. Te contamos cómo compensar estos cambios que lo hacen más complicado.

La mayoría de mujeres no son completamente conscientes de los cambios reales e impactantes que ocurren después de pasar los 40 años. Puedes estar segura de que todo va a parecer normal y entonces, un día, cuando menos lo esperas, notaras que la forma de tu cuerpo ha empezado a cambiar y no para bien, ya que generalmente habrás engordado unos cuantos kilos de más.

Con el paso de los años, se producen muchos cambios significativos en el cuerpo, algunos completamente relacionados con la edad, otros atribuidos a la menopausia y varios más que pueden resultar en un aumento sorpresivo de peso. Pero la mayoría de las mujeres no son conscientes de la alta probabilidad de que esto suceda después de cumplir ciertos años.

De hecho, el metabolismo siempre se encuentra sufriendo una recesión natural por varias razones, desde cierta edad, el metabolismo desacelerado, los niveles de estrógeno muy bajos y muchas más comienzan a influir en la forma que actual el cuerpo con normalidad y lleva a una mayor acumulación de grasa.

¿Qué se puede hacer para controlar los efectos de este problema?

Varios expertos recomiendan realizar actividad física constante a lo largo de la semana, pero sin exagerar o generar lesiones. El entrenamiento empezará a reconstruir la masa muscular magra ayudando a quemar la grasa acumulada y a aumentar el metabolismo, además de mantener los huesos en buen estado, fuertes y sanos.

En lo que respecta a la nutrición, se recomienda consumir mucha fibra, por lo que comer más frutas, verduras y granos enteros es importante, además de beber mucha agua.

A medida que vamos envejeciendo, el cuerpo comienza a resistirse a la insulina y debido a que esta hormona es la responsable de regular los niveles de azúcar presentes en la sangre, los niveles se elevarán, ya que las células no absorberán la suficiente azúcar. Por lo cual tendrás más hambre y comerás mucho más, lo cual no solo puede llevar a un aumento de peso, sino que también aumenta demasiado el riesgo de contraer diabetes tipo 2 a mediano plazo.

Por lo tanto, es necesario prestar mucha atención al consumo adecuado de proteínas y de grasas buenas en cada comida, y regular con mucho cuidado el consumo de azúcares.

Además, dormir bien es importante para mantener una buena salud. Si tienes el sueño muy ligero o los sudores nocturnos te despiertan constantemente, los expertos recomiendan tomar una ducha fría antes de irse a la cama y usar un pijama transpirable. Por último, también evita el consumo de cafeína y de alcohol.