¿Por qué las huchas tienen forma de cerdito?

Cerdito, chanchito, alcancía o huaca son solo algunos de los distintos nombres que recibe en todo el mundo.

Estamos convencidos de que más de la mitad de todas las personas en el mundo han tenido una hucha con forma de cerdito y que su popularidad a lo largo de los años no ha disminuido al momento de empezar a ahorrar por este medio.

Este tipo de huchas han sido altamente populares durante años, al punto de haberse hecho la figura del cerdo en cientos de materiales diferentes. Pero ¿Por qué las huchas tienen esta forma? Aunque parezca algo trivial, realmente hay algunos buenos motivos.

Las razones más comunes y conocidas que se refieren a la forma particular de las huchas son tres.

La primera hipótesis requiere que retrocedamos en el tiempo hasta el siglo XV, aquí, la hucha tomaría su curiosa forma gracias al material en el que sería desarrollada, un tipo de arcilla que era muy usada para hacer platos y botellas que se llamaba pygg. El término, al menos en sonido, es muy parecido a pig, «cerdo» en inglés, motivo por el que los alfareros de la época empezaron a fabricar recipientes para monedas con forma de cerdo.

Según la segunda hipótesis, las huchas con forma de cerdo tienen esta forma y color debido a su desarrollo en China, durante la dinastía Qing, o en Indonesia, donde se han encontrado algunas huchas con forma de cerdo que datan del siglo XIV. El cerdo, animal criado en granjas, fue uno de los recursos alimentarios más antiguos asegurados por la humanidad. Todo parece indicar que los chinos lo criaban desde hace 7.000 años antes de Cristo y los antiguos romanos adoraban los embutidos, e incluso sus ejércitos comían mucho jamón crudo, el cual era capaz de conservarse durante mucho tiempo.

La tercera hipótesis llega incluso hasta la actualidad. Hasta hace unas pocas décadas atrás, este animal era una de las más abundantes reservas de carne y grasa para muchas familias campesinas de escasos recursos, pero también fue utilizado como un producto que servía de moneda de cambio. En aquellos años, si tenías un cerdo y sucedía alguna calamidad que requería de un ingreso económico repentino, solo tenías que cambiar o vender tu cerdo. También se dice que puede ser por eso que entre los siglos XVIII y XIX en Occidente se empezó a regalar huchas con la forma de un cerdo con el fin de representar el hecho de «romper» o «sacrificar» algo ante la aparición de una emergencia o un deseo que debe ser solucionado.

Además, en algunos países la imagen del cerdo es considerada un símbolo de buena suerte, abundancia, prosperidad y riqueza, por lo que las huchas con esta forma buscan representar la buena fortuna.