¿Por qué se le corta la cola a los perros?

Este corte de cola o caudectomía estética radica en la mutilación parcial o total de la cola por lo regular con fines estéticos y normalmente con instrumentos especiales para realizarlo.

Si se lleva a cabo a los pocos meses o también en edad adulta, es indispensable hacerlo como una cirugía convencional aplicando anestesia general y sutura, debido a que los vasos sanguíneos y las vertebras caudales se encuentran muy desarrollados. Por ello, algunos criadores eligen hacerlo ellos mismos antes de su primera semana de vida.

Pero ¿Por qué realmente se les corta la cola a los perros?

Esta es una pregunta que muchas personas se hacen, en especial aquellos que se oponen a este procedimiento. Existen varios motivos, pero hoy en día la respuesta fundamentalmente es una: no hay por qué realizar esta práctica, debido a que desde el año 2018 se ha convertido en una costumbre ilegal.

¿De dónde proviene esta práctica y por qué se realizaba?

Los motivos por los que se le cortaba la cola a los perros en el pasado son muchas, y todas están asociadas a cuestiones de practicidad. Por ejemplo, para los perros de caza, cortarles la cola era efectuado para su salud. De hecho, al perseguir, correr y atrapar a su presa, el animal corría el riesgo de padecer daños en esa parte de su cuerpo que es la más delicada y expuesta, que es su cola.

Los orígenes de esta práctica son tan antiguos, que se conoce que en la época de Jesucristo se le cortaba la cola a los animales debido a que presentaban gusanos blancos, que según las creencias antiguas, eran responsables de la transmisión de la rabia. Pero luego se conoció que los llamados gusanos solo eran los tendones del animal.

Los tiempos han cambiado y con ellos los motivos que se han convertido en práctica. Por ello, la caudotomía se ha convertido en una práctica conveniente para hacer que el perro sea más versátil y perfecto para las diferentes actividades que realiza.

Pero además de su cola ¿por qué se le cortan las orejas?

Se comenta que esta costumbre fue iniciada por un cazador, quien tenía un perro de caza semi-sordo con las orejas cortadas, y explicó que el corte de sus orejas había sido útil para evitar que el animal se asustara por los disparos.

Se decía que cortar las orejas reducía el riesgo de infecciones y preservaba la vida del animal. Por fortuna, esta creencia fue desmentida y hoy en día no existe evidencia de que esto sea cierto.

Tristemente tanto el corte de cola como el de las orejas, es muy doloroso para el perro y es una práctica completamente ilegal. Hoy en día la realidad es que cualquiera que le corte las orejas al animal por razones estéticas es legalmente sancionado por maltrato animal.