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¿Por qué somos infieles?

La infidelidad es una de las causas más comunes de ruptura, pero ¿qué sabemos exactamente al respecto?

Todos conocemos, personalmente o por medio de otros, casos en los que la infidelidad ha arruinado las relaciones establecidas durante años. Quizás todavía se esté preguntando por qué las personas son infieles, lo que puede haber llevado al final de estas relaciones consolidadas y si está realmente seguro. Para resolver este dilema, los expertos explican las cuatro razones principales por las cuales las personas pueden ser infieles. Según un médico, hay dos factores desencadenantes: falta de comunicación y falta de atención. La persona infiel a menudo ha fallado en comunicar lo que quiere o necesita en la relación, y en tomar decisiones que reavivarían el amor que sentía. Estos son los cuatro tipos de infidelidad y las causas que los motivan:

  1. Enamoramiento tonto

Este es un clásico y, de hecho, uno que ocurre en la gran mayoría de los casos. El infiel está con una persona y siente que se enamora de otra. Lo que realmente está sucediendo es que la relación principal está «dormida» y que la persona está buscando un romanticismo que ya no tiene. Comete el error de suponer que este «algo» perdido está en una aventura. Debemos recordar que conocer a una nueva persona siempre es emocionante, y que la emoción es fácil de igualar con enamorarse. Según el experto, los infieles confunden el «objeto» (la nueva persona) con la «experiencia» (la ilusión de algo nuevo). Hay varios tipos de aventuras en este caso.

  • Aventuras accidentales:

Si crees que nunca puedes engañar a tu pareja, estás en peligro porque son personas como tú las que llenan esta categoría. Esta creencia los hace vulnerables, porque tienden a no poner las barreras que tienen que poner cuando llega la tentación. Una situación con mucho alcohol o mucha diversión y pocos límites es todo lo que necesitan para encontrarse en una situación en la que nunca pensaron que terminarían.

  • Las aventuras del alma gemela:

En este tipo de historias, encontramos a alguien que le dirá algo como: «Tuve la desgracia de encontrar a mi alma gemela mientras estaba en otra relación». Lo que realmente está sucediendo es que confunden un sentimiento (el de la ilusión) con una realidad (el de encontrar la mejor mitad).

  • Las aventuras de la juventud:

Esto sucede en los casos en que la persona se niega a crecer y un pánico repentino le dice que el tiempo se acaba, que tiene que hacer lo que le dicen sus sentimientos y sentirse vivo nuevamente. En otras palabras: la crisis de la mediana edad.

  1. Enfermedades

Podemos pensar que eso es lo que le sucedió a nuestro ex, pero el experto nos dice que es un pequeño porcentaje de casos. Aún así, vale la pena entender de qué se trata. Por patologías, nos referimos al trauma enterrado en las profundidades de nuestro ser que nos hace incapaces de vivir una relación. Según el experto, «estas aventuras tienen mucho que ver con los infieles y nada que ver con los que traicionaron». Hay tres tipos:

  • Aventuras narcisistas:

Estas son personas que no pueden identificarse y conectarse emocionalmente, que usan las relaciones como un parche para su vacío personal o como una forma de reafirmar su alta imagen de sí mismos.

  • Aventuras sociópatas:

Estas son personas enfermas que no tienen remordimiento y que no entienden el dolor que causan sus acciones. PD: huir.

  • Aventuras de adicción:

Hay personas que son adictas al sexo y hay personas que son adictas al amor. En ambos casos, es muy difícil que se desarrolle una relación sin infidelidad.

  1. Estrategias y rendimiento mediocres

Estamos en un escenario donde la pareja ya está muy dañada y la persona en cuestión no sabe cómo solucionarlo. Luego adopta uno de estos tres enfoques:

  • Aventuras pasivo-agresivas:

Es el más picante de todos, y también el más tortuoso. La persona se siente maltratada, enojada y canaliza sus emociones a través de la infidelidad. De esta manera, tiene la impresión de invalidar totalmente a su pareja y decir «bastardo, ni siquiera me escuchas y encontré a alguien que lo hace».

  • Las aventuras del sabotaje:

La persona en esta situación quiere terminar la relación o mejorar su relación, pero no está segura de cómo proceder. Casi inconscientemente, una aventura comienza con la esperanza de que tu pareja te alcance y se encargue del trabajo sucio.

  • Las aventuras de venganza:

Esto sucede cuando una de las dos personas ha sufrido daños por la otra y decide «hacerle pagar» teniendo una aventura.

  1. Descuido

Escenario típico del matrimonio. La pareja ha estado junta durante muchos años, ambos han comenzado a dar por sentado, centrarse en otras cosas (trabajo, hijos) y olvidarse de cuidar su relación. El siguiente paso es buscar formas de sentirse vivo, pero lo hacen de manera incorrecta.

  • Vidas paralelas:

Esto sucede cuando la pareja ha alcanzado tal distancia que se convierten en dos compañeros de cuarto que viven bajo el mismo techo en lugar de una relación.

  • Solo amigos:

El experto nos recuerda que las mujeres tienden a engañar por amor y compañía, y los hombres por sexo. En ambos casos, los infieles buscarán lo que creen que falta en su relación con otra persona con el pretexto de que están buscando amistad.

  • Prioridad a los niños:

El peligro que enfrentan muchos padres es dejar que sus hijos o el mismo concepto de familia terminen su relación. El afecto y la intimidad se agotan y la relación se deteriora. Si se pregunta por qué las personas son infieles cuando tienen una familia, escuche al experto: «El propósito del engaño es un intento equivocado de satisfacer necesidades legítimas de una manera muy ilegítima».

 

 

 

 

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