Prueba de Papanicolaou: de qué se trata y cuándo realizarla

Prueba de Papanicolaou: de qué se trata y cuándo realizarla.

La prueba de Papanicolaou es una prueba preventiva para aceptar no tener enfermedades, infecciones o tratar de raíz un posible problema.

Uno de los principales objetivos de la ciencia médica moderna es proporcionar exámenes preventivos para evaluar el riesgo de posibles enfermedades o para detectarlas al nacer. Esto incluye la prueba de Papanicolaou realizada durante un examen ginecológico normal. Veamos juntos qué es exactamente, cuál es su propósito y cómo se realiza.

La prueba de Papanicolaou: de qué se trata

La prueba de Pap, más raramente conocida como la prueba de Papanicolaou por el nombre de su creador, no es más que una prueba de detección. Esto significa que debe ser realizado, sobre todo, por mujeres aparentemente sanas. El objetivo de la prueba es detectar, en una fase temprana, la formación de cánceres de cuello uterino o simples alteraciones celulares que, con el paso del tiempo, podrían dar lugar a neoplasias malignas. Hay que tener en cuenta que el cáncer de cuello uterino es una forma muy agresiva, por lo que un diagnóstico con los medios adecuados de avance, la mayoría de las veces, salva la vida de la paciente.

Por esta razón, los médicos aconsejan a toda mujer que haya comenzado a tener relaciones sexuales o que haya cumplido los 25 años que lo haga regularmente, es decir, cada tres años.

Cómo realizar la prueba de Papanicolaou

La prueba es realizada por su ginecólogo y es un examen muy rápido y completamente indoloro.

Sin embargo, para algunos temas particularmente sensibles, puede ser molesto.

Para la ejecución se aplicará una especie de retractor llamado espéculo en la jerga médica, con el objetivo de dilatar ligeramente la abertura vaginal y permitir la retirada con mayor facilidad. El ginecólogo introducirá suavemente un instrumento en forma de una pequeña espátula con un bastoncillo de algodón. La punta eliminará pequeñas cantidades de moco del cuello uterino y del canal cervical. La muestra obtenida será analizada en el laboratorio, sometiendo a las células a un examen citológico para detectar cualquier anomalía.

La prueba de Papanicolaou no presenta ningún riesgo para la salud, la única precaución es revelar al médico cualquier alergia al látex para que pueda usar guantes especiales sin esta sustancia.

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¿Todas las mujeres tienen que hacer esto?

Como ya hemos señalado, es una buena idea hacerse un examen regular después de los 25 años. Un factor a tener en cuenta es si ha tenido o no actividades sexuales.

De hecho, la causa principal del cáncer cervical es el virus del papiloma, también conocido como VPH. Es precisamente a partir de la transmisión por parte de una pareja infectada que se puede desarrollar la patología, por lo que, después de la primera relación sexual e independientemente de la edad, es conveniente realizar la prueba de Papanicolaou.

Esto podría llevar a la creencia de que las vírgenes pueden descansar tranquilas y evitar cualquier control en este sentido. Aunque los casos de cáncer cervical en personas que nunca han tenido relaciones sexuales son muy raros, existe la posibilidad. En estas situaciones, el muestreo puede ser particularmente difícil, por lo que la prueba no es 100% confiable.

Para no crear un alarmismo innecesario, es importante señalar que si por un lado la infección por VPH es una de las principales causas del cáncer de cuello uterino, por otro, el sistema inmunitario puede erradicar espontáneamente el virus y, en cualquier caso, su presencia no necesariamente provoca la aparición de un neoplasma.

También es importante señalar que las mujeres vacunadas contra el virus del papiloma no están exentas de la prueba.

Finalmente, recuerde que las personas menopáusicas no deben creer que la prueba de Papanicolaou ya no es necesaria: es imprescindible seguir sometiéndose a la prueba al menos hasta los 65 años e incluso en ausencia de relaciones sexuales.

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