¿Qué beber si no se tolera la leche de vaca?

La leche siempre ha estado en el punto de mira. A algunas personas les provoca alergia y a otras no les parece un alimento muy saludable. Este es el motivo por el que los productores han hecho lo posible por encontrar alternativas que han recibido el nombre de «leche» pero que técnicamente no lo son. Veamos los tipos de leche que son consideradas alternativas a la leche de vaca tradicional y sus características:

Leche de soja.

Desde el punto de vista nutricional, la leche de soja es la que más se acerca a las propiedades de la leche de vaca. Resulta que la soja es una gran fuente de proteínas. Si buscas dejar la leche de origen animal, sin duda algunas esta es de las mejores opciones actuales.

Leche de cáñamo.

Es elaborada con semillas de cáñamo que no contienen el componente psicoactivo de la planta cannabis sativa. Estas semillas son ricas en proteínas y grasas insaturadas omega-3 y omega-6, esto hace que la leche de cáñamo contenga más nutrientes que muchas otras leches vegetales. De hecho, una ración de 240 ml de leche de cáñamo aporta 60 calorías y está casi completamente libre de carbohidratos.

Leche de coco.

La leche de coco es obtenida de la pulpa blanca del coco, su sabor es agradable y es una alternativa ligera a la leche de vaca. La mayoría de la leche de coco es mezclada con agua para darle una consistencia similar a la de la leche de vaca. Su cantidad de proteínas es menor a la de la leche de almendras, pero muchos productores agregan algunos nutrientes como las vitaminas B12, D y A, además de algunos minerales. También contiene más grasa que la mayoría de leches vegetales.

Leche de avena.

Es una bebida muy nutritiva, la leche de avena cuenta con un sabor dulce natural y es rica en hidratos de carbono. También contiene fibra soluble, lo que le ayuda a conseguir una textura cremosa similar a la de la leche tradicional. Además, esta fibra soluble absorbe el agua, lo que la convierte en un gel que durante la digestión ayuda a ralentizar su proceso y a mantener por más tiempo la sensación de saciedad. Otro dato curioso es que puede ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en sangre y a reducir los niveles de colesterol.

Leche de almendras.

La leche de almendras se consigue al remojar las almendras en agua y luego colar el resultado. Se trata de una de las alternativas más ricas en comparación con sus competidoras y la leche tradicional, siendo muy elegida por aquellos que no la toleran. La leche de almendras sin azúcar añadida es baja en calorías y contiene menos carbohidratos que la leche de vaca. Además, es una excelente fuente de vitamina E, pero carece de proteínas y muchos otros nutrientes importantes.