¿Qué tan peligroso es sacudir la cabeza para sacar el agua de tus oídos?

Con frecuencia nos sucede que después de darnos una ducha, ir a la playa o la piscina, sacudimos la cabeza para eliminar el agua que tenemos en los oídos. Y es que el agua que queda atrapada en nuestro canal auditivo, puede producir daños e infecciones, ya que esta agua apresada allí no se puede sacar de cualquier manera.

Una investigación realizada por la Universidad de Cornell y Virginia Tech, indica que el hecho de sacudir la cabeza es un método completamente equivocado, ya que pone en peligro nuestra salud y puede ocasionarnos problemas cerebrales. Los resultados de la investigación se mostraron en la reunión anual que realiza la División de Dinámica de Fluidos de la American Physical Society en su versión número 72.

Los resultados de la investigación muestran que sacudir la cabeza para sacar el agua introducida, puede causar daño cerebral más que todo en niños, ya que son mucho más susceptibles.

Los resultados de la investigación

Los investigadores Seungho Kim, Hosung Kang y Sunghwan Jung, dirigidos por el Dr. Anuj Baskota, analizaron lo que sucede cuando sacudimos la cabeza después de quedar agua en nuestro canal auditivo. Para ello, crearon un modelo en el que representaron parte de nuestro cuerpo en 3D e introdujeron el líquido ahí. Inmediatamente representaron el movimiento de sacudir la cabeza, sacudiendo el modelo con un utensilio, hasta que saliera el agua.

El resultado del experimento demostró que en el caso de los niños, la velocidad llega a ser 10 veces la fuerza de gravedad, lo que desde luego, puede causar daños en su cerebro. En los adultos, la rapidez del movimiento fue menor, debido al mayor diámetro de los canales auditivos por lo que el daño cerebral es mucho menor.

“A partir del experimento realizado, se descubrió que la tensión superficial del fluido es uno de los principales factores que hace que el agua se obstruya en los canales auditivos”, señaló el Dr. Baskota.

Es evidente que el hecho de sacudir la cabeza para sacar el agua de nuestros oídos es totalmente imprudente sobre todo en los niños.

La mejor forma de evitar este mal momento es utilizar tapones de silicona o tapones hechos a tu medida si se te acostumbra a formar tapones o sufres con frecuencia de otitis.

“Si nos entra agua, se debe poner unas gotas de agua en un gotero y añadirles unas gotas de vinagre o de alcohol y aplicarlo en el oído. Esto reducirá la fuerza de la tensión superficial permitiendo que el agua fluya y salga totalmente”, agregó el investigador.