¿Qué vacunas son imprescindibles para los humanos? Conoce las 5 más importantes

Las vacunas son uno de los métodos de defensa más importantes para que nuestro cuerpo pueda desarrollarse sin muchas complicaciones, puesto que pueden protegernos de innumerables enfermedades que pueden afectarnos en cualquier momento de nuestra vida.

Al ser preparados biológicos que ofrecen inmunidad frente a las enfermedades, estas estimulan el sistema inmunitario de las personas para reconocer las amenazas, destruirlas y crear un registro sobre ella para posibles problemas futuros, como podría ser una reinfección.

Existen muchas personas que no saben qué vacunas deben ser consideradas una obligación. Por eso, hoy revisaremos cuáles son las más importantes para no quedar indefensos ante una posible patología. Aun así, no olvides visitar a tu médico para obtener la información necesaria y conocer cuáles son las importantes dependiendo del sitio del mundo en el que te encuentres.

Difteria.

Es una infección aguda que se presenta en la nariz y la garganta, la cual puede provocar con mucha facilidad la interrupción del flujo normal de la respiración. Pese a tratarse de una enfermedad considerada como grave, puede ser evitada con la aplicación de su vacuna. La difteria se puede contraer por medio de la tos o los estornudos de una persona infectada. Los expertos recomiendan renovar esta vacuna cada diez años para no tener complicaciones.

Gripe estacional.

La gripe estacional es una enfermedad contagiosa causada por un virus y que puede ser más grave que un resfriado común. Se transmite por medio de la tos, los estornudos o las secreciones nasales. Además, es una enfermedad que puede presentarse en cualquier persona independiente de su edad, siendo más propensos a padecerlas niños y ancianos. Algunos de los síntomas más conocidos son: fiebre, tos, dolores de cabeza, escalofríos, dolor de garganta, fatiga y dolores musculares.

Aunque este padecimiento suele durar solo unos pocos días y rara vez causa complicaciones severas o efectos secundarios. El riesgo de afectar a personas mayores con patologías o malos hábitos previos puede dificultar la recuperación e incluso causar la muerte. Al tratarse de una infección por medio de un virus, no es posible tratar este padecimiento con antibióticos, la mejor opción siempre va a ser la prevención por medio de una aplicación de la vacuna cada año.

Tos ferina.

La tos ferina es una enfermedad bacteriana muy similar al resfriado común, pero, si se le deja estar sin tratamiento, puede causar tos severa, vómitos y dificultad para respirar.

Desde que se empezó a suministrar la vacuna, el número de casos ha disminuido mucho, ya que su aplicación brinda hasta tres y cinco años de inmunidad. Aun así, se trata de una enfermedad que se transmite por medio de la tos y los estornudos, presentando síntomas como ataques de tos prolongados e intensos, neumonía, ataques de epilepsia e incluso la muerte en los casos más descuidados.

Herpes zoster.

Es una enfermedad causada por el virus de la varicela zóster, virus que también es responsable de la aparición de la varicela, por lo que es importante saber que cualquier persona que haya pasado por la varicela tiene mayores probabilidades de padecer el herpes zóster. Esto ocurre debido a que, pese a que el virus se encuentre en estado de inactividad en nuestro cuerpo, todavía puede reactivarse con el paso del tiempo y resultar en herpes zóster. Entre sus principales síntomas se encuentran: Erupciones dolorosas en el rostro, ampollas, neumonía, ceguera, problemas de audición, encefalitis e incluso la muerte.

Por esto es necesario vacunarse contra el herpes zóster desde los 60 años y renovar la vacuna asesorándose con un experto, ya que es posible que se presente cuando los efectos de la vacuna hayan disminuido.

Tétanos.

El tétanos es una enfermedad causada por una bacteria llamada chlostridium tetani que afecta al funcionamiento de los músculos, entre sus principales síntomas se encuentran dislocación de la mandíbula y rigidez en el cuello, tensión abdominal, fiebre, presión arterial alta y espasmos musculares severos.

El tétanos se contrae por medio del polvo y excrementos de animales al entrar en contacto con la piel herida. En los casos más complicados, el tétanos puede causar fracturas en la columna vertebral o en los huesos más largos del cuerpo, inducir al coma e incluso la muerte. Por eso se recomienda renovar la vacuna cada diez años.